San Luis Potosí, SLP.- Mientras miles de ciudadanos enfrentan cortes constantes y deficiencias en el suministro de agua potable, grandes deudores institucionales como el Parque Tangamanga y el Centro de Reinserción Social de La Pila mantienen adeudos millonarios con el Interapas que, en conjunto, rondan los 80 millones de pesos. La situación ha generado inconformidad social, ya que a los usuarios domésticos se les cobra puntualmente el servicio incluso cuando el agua no llega a sus hogares.
Ante este escenario, el alcalde de la capital, Enrique Galindo Ceballos, justificó la falta de pago de estas dependencias gubernamentales bajo el argumento de un esquema de “compensación” financiera entre el Interapas y el Gobierno del Estado, una práctica que —según dijo— se ha mantenido desde la creación del organismo operador.
“En general son cuentas de gobierno del estado que le debe al Interapas y el Interapas le debe al gobierno del estado, y cada año se hace una compensación de ‘te debo, me debes’, hacemos una cuenta y llegamos a un punto cero”, explicó el alcalde. Sin embargo, esta lógica administrativa deja en desventaja al propio organismo de agua, que continúa arrastrando problemas financieros, infraestructura obsoleta y una creciente incapacidad para garantizar el servicio a la población.
La narrativa oficial, aunque presentada como una solución técnica, termina por normalizar la falta de pago de grandes consumidores de agua, mientras el peso financiero recae sobre los ciudadanos comunes. La compensación anual, lejos de representar un saneamiento real de las finanzas del Interapas, parece funcionar como un mecanismo que invisibiliza deudas millonarias y posterga decisiones estructurales, sin consecuencias claras para las dependencias morosas.
Galindo Ceballos adelantó que será en el mes de marzo cuando se espera finiquitar el ajuste de estas cuentas y dar a conocer públicamente cómo se llegó al saldo final, reiterando que cada año se deja correr la deuda y al cierre se realiza el corte correspondiente. Incluso reconoció que, en esta ocasión, el balance favorece al Gobierno del Estado.
“Desde que nació el Interapas se deja en el año la deuda y al final se hace el corte: me debes, te debo y llegamos a cero; este año sale a favor el gobierno del estado. La intención es tener cuentas saludables con el gobierno del estado”, concluyó el alcalde. No obstante, el discurso deja sin respuesta la principal inconformidad ciudadana, por qué la disciplina financiera se exige solo a los usuarios, mientras las instituciones públicas acumulan adeudos que se diluyen en ajustes administrativos, aun cuando el servicio de agua sigue siendo irregular y deficiente para la población.