Le pedí a mi consultante que escribiera el guion de vida que estaba destinado para ella antes de nacer. Lo hizo en dos minutos. Parecía que lo tenía muy claro, muy asimilado, como si ya estuviera completamente integrado en su piel como un chip indestructible. La pena, la tristeza y la desesperanza la agobiaban, no menos que la culpa por intentar salirse de la jaula en donde amorosamente y por protegerla, sus Padres y Ancestros la habían encerrado sin malas intenciones. Solo de pensarlo se estremecía.
Le mencioné la hermosa frase del Maestro Alejandro Jodorowsky que dice: “Los pájaros nacidos en jaula creen que volar es una enfermedad.” Y ella sonrió, asintió con la cabeza y después bajó la mirada. “No es fácil.” Me dijo. Claro que no es fácil, duele mucho, causa incluso pánico a la muerte, porque no obedecer el camino trazado, el que ha obtenido algunos resultados en antaño, puede terminar en reclamo y desgracia, según el instinto de supervivencia del clan. “¿Ves? ¡Te lo dijimos! Con esa profesión te morirías de hambre.”
Y entonces no se sabe ya en esos avances de la vida, si a la persona le fue “mal” por culpa, por castigo, por “desobediencia” o porque la profesión u ocupación no son suficientemente funcionales financieramente. Seguramente es por la primera razón. Porque cuando alguien tiene integrado en su Ser la conexión con sus dones y la alegría de crear lo que está llamado(a) a compartir y aparte tiene una buena educación financiera y por supuesto circunstancias favorables, tiene una oportunidad de no abandonar aquello que le ilumina, eso que le identifica como Alma, ese ambiente que agradece por su presencia porque honra su autenticidad.
Seguir un guion que nos encierra, no solamente se reduce a la profesión, el quehacer o la manera en que ganamos dinero, también tiene que ver con las decisiones relacionales, como tener hijos o no, casarse o no, seguir inscritos(as) en alguna religión o ideología política o no. Y es muy triste ver cuando un Alma se ha deshidratado por no tener alas.
La individuación alquímica consiste en Ser quien eres, en luchar, en el peor de los casos, por escribir tu propio guion. Por supuesto que crear nuevos senderos nos envuelve en la incertidumbre, nos lleva a lo desconocido, nos identifica como los raros, diferentes e incluso locos, cuando la cordura no es otra cosa que la coherencia.
Y aquí es dónde hay que preguntarse, ¿Prefiero ser coherente con mi esencia o con las viejas costumbres que limitan mi propio Destino? “Tengo mucho miedo de que mi Madre se enfade conmigo si me salgo de la carrera que ella piensa que es la que me dará prestigio, manutención y felicidad, pero yo cada vez me siento más triste y sin ganas de nada” La pregunta que podríamos leer aquí entre líneas es: “¿Por qué no eres como yo? “Y la sentencia: “No tienes derecho a ser diferente a mí.” Y es que no estoy hablando de que los más jóvenes en el sistema familiar, los que apenas están dibujando su camino se vayan por el rumbo del vicio y la perdición, no, simplemente que tengan derecho a elegir desde su Alma aquello que les ilumina la existencia.
Me preguntó: “¿Cómo le hago para saber si estoy decidiendo por mí o es un deseo de alguien más?” Y entonces cerró sus ojos, pensó en las dos opciones, una, la del guion familiar y otra su propio guion y entonces su sonrisa iluminó el consultorio. ¿En dónde está la Divina presencia? En aquello que nos da alegría, motivación, ganas de vivir. Esa es nuestra brújula, nuestra diana, el timón hacia el máximo bienestar. Si seguimos creando desde el pasado, ¿cómo vamos a evolucionar? ¿Te has dado cuenta de que los(as) niños(as) pequeños(as) parece como si trajeran otro chip? La información es distinta, el contexto diferente y si somos humildes verdaderamente, nos pueden enseñar una nueva forma de habitar el mundo. Por supuesto que respetando e integrando los valores, el amor, el respeto, la salud y el bienestar, pero podemos apoyarles desde una escucha plena, consciente, presente y abierta.
¿Quién es mi hijo, mi alumna, mi consultante? Interesarnos en sus necesidades, aptitudes, dones, formas de pensar, anhelos y deseos genuinos, nos puede sorprender gratamente. Alejarles de sí mismos(as) es robarles tiempo. ¿Y a ti? ¿Cómo te ha ido con este tema? ¿Escribiste tu propio guion o sigues el establecido y no te sientes realizado(a)?
Hoy, en este momento, podemos dejar de ser títeres de algún drama antiguo y elegir tomar en nuestras manos la escritura que defina nuestra existencia en este plano. Aún estás a tiempo. Siempre estás a tiempo. ¿Qué es lo que verdaderamente deseas vivir? ¡Se valiente! No hay más belleza que mirarte al espejo con la tranquilidad de que te has sido fiel y la sonrisa que ilumina toda la habitación al darte cuenta de que estás viviendo tu propio Destino.
Gracias por caminar juntos.
Tu terapeuta.
Claudia Guadalupe Martínez Jasso.