Soledad de Graciano Sánchez, SLP.- Mientras en redes sociales se multiplica la sensación de que los accidentes viales van en aumento en la zona metropolitana, las cifras oficiales cuentan una historia distinta. Para la Guardia Civil Municipal de Soledad de Graciano Sánchez, enero ha sido un mes atípicamente tranquilo en materia de siniestros, pese a que los fines de semana siguen concentrando el mayor número de reportes.
El titular de la corporación, Víctor Aristarco Serna Piña, sostiene que no existe un repunte real en los incidentes vehiculares y que la narrativa de un incremento responde más a una percepción ciudadana que a un comportamiento estadístico sostenido. De acuerdo con el funcionario, el inicio de 2026 no ha presentado variaciones alarmantes, incluso en los periodos que tradicionalmente registran mayor movilidad.
Sin embargo, la calma no es uniforme. Serna Piña reconoce que los fines de semana continúan siendo el punto crítico, con jornadas en las que se documentan desde un par de accidentes hasta picos de hasta diez reportes, una fluctuación que mantiene en alerta a las autoridades municipales.
Detrás de estos siniestros persisten factores ya conocidos, el uso del teléfono celular al volante, el consumo de alcohol, la velocidad excesiva y maniobras que violan el reglamento de tránsito. A ello se suma un elemento constante y silencioso, la falta de atención de los conductores, que sigue siendo una de las principales causas de riesgo en las vialidades del municipio.
El contraste se vuelve más evidente al mirar atrás. Diciembre de 2025 arrancó con un número elevado de accidentes, aunque la tendencia fue a la baja conforme avanzó el mes. Para la corporación municipal, esta disminución no fue casual, sino resultado de los operativos preventivos y las acciones informativas dirigidas a los automovilistas.
Así, mientras la conversación digital apunta a un escenario de mayor peligro, las autoridades insisten en que los datos no respaldan esa alarma. El desafío, advierten implícitamente, no solo es reducir los accidentes, sino cerrar la brecha entre lo que la ciudadanía percibe en las calles y lo que realmente ocurre en las estadísticas viales de Soledad.