San Luis Potosí, SLP.- Aunque los operativos preventivos se han mantenido de forma constante, conducir bajo los efectos del alcohol sigue colocándose como uno de los principales detonantes de siniestros viales en la capital potosina. Así lo evidencian los recientes datos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), que advierten un repunte preocupante en enero, luego de un cierre de año con cifras a la baja.
El secretario de la SSPC, Juan Antonio de Jesús Villa Gutiérrez, explicó que el programa de Conducción Segura no sólo continúa vigente, sino que incluso se proyectó su permanencia desde finales de diciembre hacia todo 2026. El esquema se aplica de manera regular los fines de semana, de viernes a domingo, con un enfoque preventivo más que recaudatorio. Sin embargo, los resultados recientes muestran que el problema persiste.
Durante noviembre y diciembre, cuando el operativo se reforzó de manera intensiva, los casos de conductores en estado de ebriedad disminuyeron de forma notoria, incluso en un periodo tradicionalmente asociado al consumo de alcohol por fiestas y celebraciones. El inicio de 2026, no obstante, marcó un cambio de tendencia, en enero las detecciones volvieron a aumentar.
Villa Gutiérrez señaló que tan solo el fin de semana más reciente se identificaron alrededor de 25 personas que manejaban en estado de ebriedad y que dieron positivo en las pruebas aplicadas. A diferencia de lo ocurrido en diciembre, en estos casos fue necesario recurrir a familiares para que se hicieran cargo de los conductores, un escenario que no se había presentado semanas atrás.
Más allá de las cifras, el repunte refleja un desafío de fondo, la normalización del alcohol al volante como una práctica de bajo riesgo para algunos automovilistas. Desde la SSPC se insiste en que esta conducta no solo infringe la ley, sino que se mantiene como una de las principales amenazas para la seguridad vial en la ciudad.
El secretario reiteró el llamado a la ciudadanía a asumir una mayor responsabilidad, evitar manejar después de consumir alcohol y priorizar la vida propia y la de terceros. La estadística, advirtió, demuestra que mientras no exista una verdadera conciencia social, ningún operativo será suficiente para erradicar un peligro que sigue presente en las calles de la capital potosina.