El Gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, anunció que enviará al Congreso estatal una iniciativa para dotar a las corporaciones policiales del estado con armas de "muy alto poder".
La propuesta del morenista surge en un contexto de tensión local, apenas horas después de que un ataque incendiario consumiera un bar en la capital chiapaneca.
"Voy a presentar una iniciativa al Congreso del Estado para que, a su vez, en caso de ser aprobada, se presente el proyecto de decreto al Congreso de la Unión para que nuestras corporaciones de seguridad puedan portar armas de muy alto poder", comunicó el Mandatario morenista a través de sus canales oficiales.
El objetivo es que, de ser avalada localmente, se eleve como proyecto de decreto ante el Legislativo federal, instancia facultada para modificar la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, que actualmente reserva el armamento de grueso calibre exclusivamente para las fuerzas armadas de la milicia.
"Sería la primera corporación de seguridad pública estatal en México en ser dotada de armamento para hacerle frente a la delincuencia", afirmó Ramírez Aguilar, subrayando que esta medida es necesaria para "seguir garantizando la tranquilidad y la paz del pueblo de Chiapas".
El anuncio del Ejecutivo estatal llega en una mañana marcada por la zozobra en la Colonia Terán, al poniente de Tuxtla Gutiérrez, pues alrededor de las 2:00 horas, el sistema de emergencias activó el código rojo tras el incendio del bar "Las Tarimitas".
Según versiones de testigos y reportes de seguridad privada, el siniestro fue provocado por sujetos a quienes se les negó el acceso debido al horario de cierre.
En represalia, los individuos regresaron para rociar combustible y lanzar artefactos incendiarios a la fachada.
El fuego alcanzó llamas de hasta cinco metros de altura, obligando a una movilización coordinada del Heroico Cuerpo de Bomberos y Protección Civil para evitar que el incendio se propagara a las viviendas colindantes, y aunque no hubo víctimas, los daños materiales fueron totales.
Genera polémica propuesta en Chiapas A pesar de que el Gobierno estatal destaca los avances logrados mediante la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal (FRIP) -un grupo de élite con 500 elementos y equipo táctico superior-, la nueva propuesta de "armas de muy alto poder" ha generado una polarización en la opinión pública.
En redes sociales, ciudadanos han cuestionado si la solución radica en el calibre de las armas o en la formación de los elementos.
"Con todo respeto mi Gobernador, primeramente deben capacitar a los policías académicamente, físicamente y legalmente, después examinarlos psicológicamente si están aptos o no para ser elementos de seguridad, no saben portar un arma de bajo calibre menos una de alto rango", externó la ciudadana Verenice Mérida en las redes del Mandatario.
"Además las armas de calibre grueso y de alto poder es únicamente el ejército y la marina quién puede portarlos, para eso existen nuestras fuerzas militares", agregó quien remarcó la necesidad de control interno antes de incrementar la capacidad ofensiva.
En esta entidad ubicada al sureste de México se han registrado ataques contra uniformados de diferentes rangos; apenas el pasado 16 de enero, un comandante de la Policía Municipal fue emboscado y herido de gravedad al concluir su turno en el centro histórico de San Cristóbal de las Casas.
La propuesta del Ejecutivo se enmarca en un escenario de violencia crónica en la frontera con Guatemala, particularmente en puntos como San Gregorio Chamic, donde la guerra territorial entre el Cártel de Sinaloa y el Cártel de Chiapas y Guatemala (CCyG) ha dejado "cicatrices de guerra" visibles en la infraestructura pública.
En una recorrido realizado este mes por Grupo REFORMA por la zona serrana de la entidad, se constató que puentes, comercios y paradas de transporte exhiben cientos de impactos de proyectiles calibre 7.69, capaces de disparar hasta 600 rondas por minuto, armamento que ha desplazado a cientos de familias y causado desapariciones masivas desde 2021.