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Descartan fallas en vías y máquina

La Fiscal General de la República, Ernestina Godoy,  descartó que  el accidente del Tren Interoceánico se hubiera debido a fallas de la maquinaria o de la infraestructura ferroviaria, es decir durmientes o el balastro.
 
Tras inspeccionar sus ruedas, cejas, superficies de rodadura y elementos de acople, que son el mecanismo de conexión automática de seguridad, tampoco se detectaron fallas en las dos máquinas, los frenos y el conjunto de 4 coches con un peso aproximado de 400 toneladas.
 
El sistema de frenado también funcionaban adecuadamente, ya que los investigadores lograron establecer que en tramos previos al lugar del accidente el tren redujo su velocidad e incluso hubo puntos donde frenó a cero kilómetros por hora en puntos coincidentes con las estaciones.
 
La Fiscal atribuyó el accidente del Tren Interoceánico al exceso de velocidad.
En un mensaje a la prensa, la funcionaria informó que la FGR ya ejerció la acción penal, es decir, ya puso en manos de un Juez federal la imputación para que los responsables de la operación del tren sean vinculados a proceso por los delitos de homicidio culposo y lesiones culposas.
 
Godoy expuso que, después de 30 días de investigación, la Fiscalía estableció que el tren viajaba a 65  kilómetros por hora en el tramo donde ocurrió el accidente, cuando reglamentariamente la velocidad máxima para el servicio de pasajeros era de 50 kilómetros por hora.
 
"En cuanto a la información contenida en la caja negra de la locomotora, podemos señalar que el tren llegó a velocidades de 111 kilómetros por hora en zonas de recta, donde la velocidad máxima permitida es de 70 kilómetros por hora, lo que implica que transitaba 41 kilómetros por encima de límite autorizado", dijo en su mensaje. 
 
"Asimismo, llegó a la velocidad de 65 kilómetros por hora en la curva en la que sucedió el siniestro, cuando la máxima permitida en este punto era de 50 kilómetros por hora, es decir, circulaba 15 kilómetros arriba del límite permitido. Debe tomarse en cuenta que el exceso de velocidad en un tren es mucho más peligroso que en un vehículo convencional".
 
"Una vez analizada toda la información con que contamos en este momento, es posible establecer que la normatividad vigente contempla que las personas directamente responsables de la operación del tren deben cumplir y observar las reglas correspondientes, lo que, de las constancias se advierte, no sucedió".
 
Explicó que, a diferencia de un vehículo convencional, el exceso de velocidad en un tren se potencializa por el peso, la masa y el radio de curva, ya que aumenta la fuerza centrífuga y eso aleja al vehículo de su centro de rotación, lo que provoca que salga de las vías y vuelque. 
 
Aunque mencionó que los peritajes e investigaciones de campo permitirán concluir si existen otros factores que influyeron en el siniestro, de momento Godoy dijo que no hay elementos para establecer uno distinto al exceso de velocidad.
 
"Si bien es cierto que se cuenta con elementos suficientes para establecer que existió exceso de velocidad, dichos trabajos nos permitirán descartar otros posibles factores".
 
Detalló que en las seis curvas previas a la que sucedió el accidente, el maquinista operaba en tren a 52 kilómetros por hora, pero después empezó a incrementar la velocidad hasta alcanzar los 65 kilómetros por hora con los que llegó hasta la curva del siniestro.
 
En su investigación, la FGR ha llevado a cabo hasta el momento inspecciones a las dos locomotoras y los cuatro coches acoplados, así como en el punto de descarrilamiento y los 5 kilómetros previos y posteriores al mismo.
 
Además, ha recolectado indicios en la vía y el tren, verificado el sistema de acoplamiento, y realizado un levantamiento topográfico. También ha trasladado la caja negra y extraído su información con la debida cadena de custodia.
 
En la indagatoria, participan peritos en criminalística de campo, aeronáutica, topografía, fotografía, audio y video, seguridad industrial, tránsito terrestre, informática, telecomunicaciones, electrónica, ambientales, ingeniería mecánica y eléctrica, así como expertos en la lectura e interpretación de datos de la caja negra.
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