El arranque de 2026 ha traído consigo un panorama económico de presión inflacionaria para San Luis Potosí, donde los precios al consumidor muestran variaciones que colocan a la entidad entre las regiones con aumentos por encima de la media nacional, afectando diversos segmentos del gasto familiar.
Inflación local por encima del promedio nacional
De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), aunque la inflación en México como un todo se aceleró hasta 3.77% anual en la primera quincena de enero de 2026, impulsada por el alza de productos gravados con impuestos como el tabaco y refrescos, así como servicios relacionados con la alimentación fuera del hogar, San Luis Potosí destacó por tener una de las tasas más altas del país, con una inflación local estimada en alrededor de 4.18% a principios de año.
Datos previos de 2025 ya señalaban que San Luis Potosí cerró octubre de ese año con una inflación anual de 4.5%, colocándose como la entidad con la inflación más elevada del país en ese periodo. Este comportamiento inflacionario implica que el aumento de precios en la entidad supera la inflación nacional promedio, lo que puede traducirse en un mayor impacto en el poder adquisitivo de los potosinos, especialmente en bienes y servicios básicos.
Productos y servicios con mayores incrementos
En San Luis Potosí, la presión de precios se observa particularmente en artículos esenciales y bienes de consumo cotidiano. Entre los principales rubros que han registrado alzas figuran, alimentos básicos, productos como leche pasteurizada y fresca, tomate verde y otros insumos de la canasta alimentaria han mostrado aumentos significativos en los precios al consumidor.
Además los artículos gravados con impuesto, como las bebidas azucaradas y tabaco continúan reflejando incrementos por encima del promedio general, influenciados parcialmente por ajustes fiscales del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS); servicios de consumo diario, como los alimentos fuera del hogar en loncherías, fondas y restaurantes presentan variaciones de precio al alza, lo que encarece el gasto familiar habitual.
Asimismo, el costo de la canasta básica familiar en enero de 2026 en San Luis Potosí se sitúa en rangos que oscilan entre aproximadamente 772 y 947 pesos, dependiendo del establecimiento y los productos incluidos, reflejando la presión en rubros alimentarios centrales del consumo doméstico.
Ajustes del IEPS y su efecto
Uno de los factores que inciden de forma directa en el incremento de precios de ciertos productos es el IEPS, que se actualiza cada año y grava bienes como combustibles, bebidas y tabaco. En 2026, estos aumentos del IEPS han tenido efectos visibles en gasolinas y diésel, ya que las cuotas del IEPS para combustibles fueron ajustadas al alza desde el 1 de enero, encareciendo el costo de la gasolina magna, premium y el diésel por litro, lo que impacta también en el transporte y en los costos de distribución de bienes.
Las bebidas azucaradas también incrementaron con el impuesto a refrescos y bebidas saborizadas, por lo qhe prácticamente se duplicó el precio en algunos casos, traduciéndose en precios más altos para los consumidores; cigarrillos y productos de tabaco también se elevaron notablemente sus precios finales. Estos ajustes fiscales, aunque diseñados parcialmente con objetivos de salud pública o de recaudación, se conectan con presiones inflacionarias que se perciben en el bolsillo de las familias potosinas a principios de 2026.
Impacto sobre el poder adquisitivo y consumo
La combinación de una inflación por encima del promedio nacional y aumentos en productos esenciales y gravados fiscalmente tiende a reducir el poder de compra de los hogares, al destinar una proporción mayor de sus ingresos al pago de bienes y servicios básicos. Esto es particularmente relevante en San Luis Potosí, donde la estructura del gasto familiar tradicionalmente asigna una parte significativa a alimentos y transporte.
Aunque el mercado laboral local ha mostrado indicadores positivos, como un crecimiento en empleos y salarios durante 2025, estos aumentos pueden ser insuficientes para compensar completamente la pérdida de poder adquisitivo generada por los incrementos de precios.
Los economistas coinciden en que la evolución de la inflación en 2026 dependerá de varios factores, como el comportamiento de precios internacionales de alimentos y energéticos; las decisiones del Banco de México sobre tasas de interés para controlar la inflación subyacente; y la continuidad de políticas fiscales como el IEPS y su impacto en productos gravados.
Si las presiones inflacionarias persisten, San Luis Potosí podría enfrentar un escenario en donde el costo de vida continúe creciendo durante el año, afectando especialmente a las familias con menores ingresos y a quienes destinan gran parte de su presupuesto a alimentos y transporte.