Pese al desencuentro en Davos, Suiza, entre el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el Primer Ministro canadiense, Mark Carney, senadores del oficialismo consideraron que Canadá continuará dentro del tratado comercial.
Entrevistados por separado, los presidentes de las comisiones de Seguimiento al T-MEC, Waldo Fernández (PVEM); de Relaciones Exteriores, Alejandro Murat (Morena); y de Asuntos de la Frontera Norte, Juan Carlos Loera (Morena), consideraron a que la salida de ese País sería compleja e impactaría la actividad económica de toda la región.
"Veo el interés pleno de Estados Unidos y de Canadá de seguir adelante con el T-MEC. Entiendo que la relación entre Canadá y los Estados Unidos no está en su mejor momento, pero también entiendo que la parte económica es la que va a prevalecer.
"No veo viable que Canadá vaya a salirse del T-MEC, no los veo a ellos tomando ese camino", aseguró el pevemista Fernández.
Durante el Foro Económico Mundial, realizado en Davos, Carney emitió un discurso en el que criticó, sin mencionarla directamente, la política expansionista de Trump, mientras que el republicano dijo que Canadá recibe muchas ventajas comerciales de Estados Unidos.
"Recuérdalo, Mark, la próxima vez que hagas declaraciones", señaló el republicano.
Juan Carlos Loera sostuvo que la exclusión de Canadá no es un escenario deseable, pues el T-MEC es más fuerte con la participación de los tres países.
"El discurso del Primer Ministro de Canadá refleja preocupaciones reales sobre la economía global, pero no cambia el rumbo de México", observó.
Fernández dijo que Canadá y Estados Unidos deberían llegar a la negociación con la intención de privilegiar la relación comercial, lejos de centrarse en la confrontación política.
El nuevoleonés explicó que, gracias a la implementación del tratado, varias cadenas de producción están profundamente integradas, por lo que resultaría "impráctico e irreal" que uno de los países abandonara el acuerdo.
Por su parte, Alejandro Murat, dijo que uno de los objetivos de México debe ser que los nuevos términos del tratado se negocien de manera tersa y en los tiempos establecidos para evitar incertidumbre en los mercados.
Además, consideró, el País podría asumir un papel de intermediario entre los dos socios comerciales.
"El instrumento más importante de política y de política internacional es el diálogo, y a partir del diálogo poder construir estos consensos, y que eso al final se refleje en resultados palpables", aseguró.
Murat adelantó que de enero a julio -fecha en que se tienen previstos los primeros acercamientos trinacionales con motivo del tratado- México continuará las conversaciones separadas con ambos socios, para atender "cualquier tema que pueda generar algún debate", allanando el camino para que la negociación transite con facilidad.
Descartan, por ahora, aplazamiento de negociación
La posibilidad de que la negociación se aplace por otro año, conforme lo planteado por una de las cláusulas del T-MEC, no es una de las preocupaciones de México, aseguró Fernández.
"Tanto como una preocupación, no. En un documento legal siempre se ponen diversas cláusulas de administración, de salida. No es necesariamente una situación que vaya a suceder. Está ahí, es una posibilidad, pero no la vemos ni siquiera cercana.
"Lo mejor sería que se dé el escenario de la revisión, que se concrete lo antes posible, y seguir trabajando con el T-MEC para no seguir generando, sobre todo, las condiciones de incertidumbre", apuntó.
El T-MEC, explicó la American Chamber, establece que si en 2026, fecha fijada para la revisión del acuerdo, los tres países no llegan a un consenso, entonces la negociación se volvería a llevar a cabo el siguiente año.
El mecanismo, apuntó, se podría repetir por los 10 años siguientes. Si para el primero de julio de 2036 no hay acuerdo, el T-MEC podría entonces expirar.