San Luis Potosí, SLP.- La falta de regulación y de cultura médica expone a miles de pacientes a riesgos graves en procedimientos estéticos, advierte el Colegio de Cirujanos Plásticos del Estado.
En el ámbito de la cirugía estética se está gestando una crisis silenciosa que pone en riesgo la salud y la vida de miles de personas. Por cada cirujano plástico debidamente entrenado y certificado, existen alrededor de 40 médicos que se hacen pasar por especialistas sin contar con la preparación necesaria, reveló el doctor Harol Dent Alvarado, presidente del Colegio de Cirujanos Plásticos en el Estado.
La cifra es contundente, actualmente solo 25 doctores están certificados oficialmente por el Colegio, frente a un universo mucho mayor de médicos que ejercen procedimientos estéticos sin cumplir con los estándares académicos y legales que exige esta especialidad.
“Ha habido muchas negligencias, muchos malos manejos de pacientes. Hay más médicos que se hacen pasar por cirujanos plásticos que los que realmente sí lo somos”, advirtió el especialista, al subrayar que este fenómeno ha derivado en complicaciones graves, deformidades permanentes e incluso fallecimientos.
El crecimiento desmedido de médicos no certificados se explica, en buena medida, por la falta de regulación efectiva de las autoridades sanitarias. La ausencia de inspecciones rigurosas y sanciones ejemplares ha permitido que cualquier médico general, e incluso personas sin especialidad quirúrgica, ofrezcan cirugías estéticas bajo títulos ambiguos como “médico cirujano estético”.
“El problema es una falta de conciencia médica en la población. A la gente le dicen ‘médico cirujano estético’ y confían, pero no preguntan, no investigan”, señaló el doctor Dent Alvarado.
Esta desinformación ha convertido a los pacientes en el eslabón más vulnerable de una cadena donde el lucro suele imponerse sobre la seguridad.
Ante este escenario, el presidente del Colegio exhortó a la población a verificar siempre la formación del médico antes de someterse a una cirugía estética. La única manera confiable de hacerlo es consultar las páginas oficiales de la
Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (AMCPER)
Consejo Mexicano de Cirugía Plástica
Solo quienes aparecen respaldados por estos organismos cuentan con la preparación académica, la certificación y la supervisión profesional necesarias para realizar estos procedimientos con seguridad.
“Esa es la única forma real de tener certeza de que el médico está capacitado”, subrayó.
El mercado de la cirugía estética está dominado por mujeres. De acuerdo con los datos expuestos, el 90 por ciento de quienes se someten a estos procedimientos son mujeres, mientras que solo el 10 por ciento corresponde a hombres.
Entre las intervenciones más frecuentes destacan:
En mujeres: rinoplastia, liposucción, aumento de busto y cirugías mamarias.
En hombres: principalmente cirugía de nariz.
Este crecimiento de la demanda, sin una regulación acorde, ha abierto la puerta a prácticas irregulares que hoy representan un problema de salud pública.
La proporción de 40 falsos cirujanos por cada especialista certificado no es solo una estadística, es una señal de alerta que evidencia la urgencia de fortalecer la supervisión sanitaria, informar mejor a la población y cerrar el paso a quienes lucran poniendo en riesgo la vida de sus pacientes.
Mientras no se corrija esta brecha entre oferta y control, la cirugía estética seguirá siendo un terreno fértil para la negligencia, el engaño y las tragedias evitables.