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Crece 25% demanda de ingreso en la Politécnica; el inglés es el principal reto

Con una inversión cercana a los 25 mdp en nuevos laboratorios, la institución no sólo moderniza su infraestructura, sino que su apuesta está en fortalecer la formación técnica

San Luis Potosí, SLP.- La Universidad Politécnica de San Luis Potosí entra en una etapa clave de transformación que va más allá de la renovación física de sus espacios. Con una inversión cercana a los 25 millones de pesos en nuevos laboratorios, la institución no sólo moderniza su infraestructura, sino que envía una señal clara, su apuesta está en fortalecer la formación técnica y responder de manera directa a las necesidades del sector productivo.
 
En ese mismo rumbo se inscribe la apertura de nuevas maestrías con un enfoque estrictamente profesionalizante. El rector subrayó que no se trata de posgrados para formar investigadores o docentes, sino especialistas capaces de dominar herramientas y procesos específicos. Arrancarán cuatro programas, aunque seis ya están aprobados, y su crecimiento dependerá de la demanda, pues son esquemas autosostenibles sin subsidio gubernamental.
 
Pero el desafío más profundo no está en las aulas, sino en el modelo administrativo que se avecina. Con la modificación al decreto y la futura entrega-recepción del campus en 2027, la universidad se prepara para asumir por completo su patrimonio y su gestión. El rector reconoció que hoy cualquier ampliación es un trámite complejo y que, una vez concluida la concesión, la institución podrá planear su crecimiento con mayor autonomía, sin contemplar una renovación del esquema actual.
 
El costo de esa autonomía, sin embargo, no es menor. Los servicios de mantenimiento rondan los 20 millones de pesos anuales y podrían incrementarse. A ello se suma la incertidumbre presupuestal, aún no hay claridad sobre los apoyos federales, y uno de los riesgos es no contar con recursos suficientes para asumir limpieza, seguridad y conservación cuando la universidad tenga el control total de su infraestructura.
 
En el terreno académico, las señales son alentadoras. Las preinscripciones ya igualaron todo el proceso anterior y muestran un crecimiento del 25 por ciento, con alrededor de mil 200 aspirantes hasta ahora. El rector destacó que el promedio general es de ocho, aunque advirtió que el gran reto no son las matemáticas, sino el bajo dominio del inglés. Por eso, el nuevo examen diagnóstico buscará medir capacidades reales, en una universidad que mantiene su estándar, alta exigencia, incluso si eso implica rechazar a más de un tercio de quienes buscan un lugar.
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