El canciller austríaco, el conservador Christian Stocker, ha asegurado que la UE tiene que prepararse ante posibles nuevas crisis con EE. UU. en las que "se vuelva a amenazar a países individuales o a la Unión Europea", con medidas de política comercial o económica.
"Una crisis no ha se ha producido pero ¿cómo vamos a lidiar con la próxima? Y ese es exactamente nuestro tema. Tenemos que adaptarnos a este nuevo y cambiado orden mundial, y tenemos que hacerlo muy rápido", declaró a su llegada a la cumbre comunitaria que hoy analiza en Bruselas la relación con EE.UU. ante la amenazas de anexión de la isla danesa de Groenlandia.
El jefe del Gobierno austríaco se refirió así a la neutralización de la crisis tras el acuerdo que Donald Trump ha anunciado sobre Groenlandia y su marcha atrás en la imposición de nuevos aranceles a varios países de la UE.
En la reunión se iba a hablar de la posibilidad de aplicar aranceles contra Washington por valor de 93.000 millones de euros e incluso estrenar el instrumento anticoerción de la UE.
Stocker opinó que la UE debe prepararse para eventualidades y dejar clara una posición "con la cabeza fría pero también con mano firme" si en la próxima crisis vuelve a haber amenazas contra Europa.
El canciller afirmó que la relación transatlántica está en una "fase muy difícil" y advirtió de que aún está por ver si el daño es permanente o temporal.
"Para nosotros, ahora se trata de buscar soluciones que se logren por la vía de la negociación, que se logren sobre la base del ordenamiento jurídico", dijo Stocker, quien indicó que las consideraciones estratégicas y de política de seguridad, como las esgrimidas por EE.UU., están justificadas.
Con todo, Stocker declaró que esas preocupaciones pueden atenderse "sin llegar a una transferencia de territorio estatal soberano" y dijo que no ve ninguna razón para vincular esto con medidas de política económica que pueden afectar a la UE de forma negativa.