El actor venezolano gozó del estrellato en México en los años 90 y 2000; hace poco reapareció para revelar que fue novio de Delcy Rodríguez.
Sus inicios
Fernando Carrillo Roselli, uno de los galanes más reconocidos de las telenovelas mexicanas de los años noventa-dos mil, nació el 6 de enero de 1966 en Caracas, Venezuela. Creció en el seno de una familia trabajadora de clase media, con madre italiana y padre venezolano, y es el segundo de tres hermanos.
A los doce años, y debido a que su padre fue dirigente de un partido de izquierda, se trasladó con su familia a Inglaterra. Durante siete años cursó sus estudios, practicó fútbol y comenzó a interesarse por el teatro. Más tarde estudió en Londres y posteriormente regresó a su País para continuar su formación en la Universidad Central de Venezuela.
Antes de incursionar en las telenovelas, Fernando debutó en comerciales, donde su imagen comenzó a ganar reconocimiento y le abrió la puerta a participaciones como extra en televisión. Fue en la década de los ochenta cuando se integró a producciones de Radio Caracas Televisión (RCTV), como La Dama de Rosa (1986) y Primavera (1988), trabajos que lo consolidaron como una figura en ascenso dentro de la industria del entretenimiento en Venezuela.
Figura internacional
Tras protagonizar telenovelas junto a Jeannette Rodríguez y Carolina Perpetuo, en 1989 participó en Abigail, producción en la que compartió créditos con quien sería su primera esposa, Catherine Fulop (con quien estuvo casado de 1990 a 1994). Ese proyecto impulsó su proyección internacional y le abrió oportunidades en países como Inglaterra, donde grabó la serie All in the Game (1993), y Argentina, donde interpretó a Jesús Vila en Cara Bonita (1994).
En 1997 llegó a México para protagonizar María Isabel junto a Adela Noriega. Dos años más tarde compartió créditos con Thalía en la telenovela Rosalinda (1999). Al año siguiente encabezó Siempre te Amaré (2000), al lado de Laura Flores y Arturo Peniche, lo que terminó de consolidarlo como uno de los galanes más reconocidos de la televisión en el País.
Faceta como músico
Carrillo también desarrolló una faceta ligada a otra arte, ya que, en paralelo a su carrera como actor, se desempeñó como músico y compositor. En Venezuela editó su álbum de pop-rock Desde Aquí (1992). Mientras continuaba creciendo en la actuación, lanzó Algún Día (1998) y, en pleno estrellato, presentó el EP Fernando en Manila (2000).
Incluso, combinó ambas facetas al incursionar como compositor de bandas sonoras. En Rosalinda compuso e interpretó el tema "Piano"; en Siempre te Amaré fue el autor del tema de salida "Perdóname". En la película Caracazo (2005), que retrata los hechos históricos que sacudieron a Caracas el 27 de febrero de 1989, Carrillo no solo participó como actor, sino que también figura como compositor con el tema "Algún Día".
Ocaso del galán
La figura de Fernando Carrillo no desapareció; más bien, se fue desvaneciendo. A pesar de continuar participando en telenovelas durante los años dos mil y de debutar en la pantalla grande con distintas producciones, como Sexo, Amor y Otras Perversiones (2006), una película compuesta por ocho cortometrajes mexicanos, y Love Equation (2010), una producción argentina dirigida por Miguel Mas, su impacto ya no fue el mismo.
En 2018 realizó su último papel conocido en la serie mexicana Sin Miedo a la Verdad. Desde entonces, el actor venezolano se ha mantenido alejado de este tipo de producciones.
'El político'
A raíz de la reciente captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por el ejército de Estados Unidos, así como de la designación de Delcy Rodríguez como Presidenta interina de Venezuela, Fernando Carrillo reapareció en televisión para revelar que en 2004 conoció a la hoy mandataria. Durante la entrevista, el actor aseguró que sintió una conexión inmediata con ella, marcada por afinidades en su pasado político, y recordó que su padre fue encarcelado durante su infancia.
Durante muchos años, Carrillo ha mantenido una postura firme a favor de la izquierda. En 2015, el actor aseguró que "en Venezuela no hay dictadura" al defender al gobierno de Nicolás Maduro, luego del supuesto fraude electoral que habría dado la victoria a Edmundo González. Además, compartió en su cuenta de Instagram diversos videos de apoyo tanto al mandatario como a "Súper Cilita", nombre con el que se refiere a Flores.
Ahora, a raíz de los hechos recientes, reapareció para expresar su apoyo a la nueva mandataria interina de Venezuela, quien da continuidad al régimen de Nicolás Maduro. Carrillo aseguró que mantuvo una relación sentimental con ella y que esta no prosperó debido a su propia inmadurez.
Al ser cuestionado sobre una posible reconciliación, respondió: "Quién sabe, si la volvemos a conquistar. Si no es mi esposa, es mi hermana de lucha para siempre.".
Su vida actual
En la actualidad, además de mantener una presencia constante en redes sociales, donde exhibe su estilo de vida y expresa abiertamente su postura política, Fernando Carrillo se dedica a la administración de su hotel llamado Santuario Bufo Alvarius, ubicado en Tulum.
Es padre de dos hijos, uno fruto de su relación con la instructora de pilates Margiolis Ramos y otro con la artista venezolana María Gabriela Rodríguez. Hoy se encuentra soltero y, según confesó, Delcy Rodriguez fue "el gran amor de su vida".
Recientemente, se encuentra en proceso de recuperación tras una cirugía de cadera biónica, realizada a causa de una artritis séptica, padecimiento que ha enfrentado desde los siete años de edad.