"Como empresario y como legislador, tengo claro algo fundamental: el crecimiento económico no se sostiene si no se traduce en bienestar real para las personas. La justicia social y el desarrollo económico no son opuestos; cuando se hacen bien las cosas, se fortalecen mutuamente", así lo señalo el diputado federal por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Juan Carlos Valladares Eichelmann.
Destacó que, "hablar del salario mínimo es hablar de dignidad. Es hablar de familias que viven con mayor tranquilidad, de trabajadores más productivos y de empresas más estables. Un salario digno no es un obstáculo para el desarrollo; es una condición para que el desarrollo sea sostenible en el tiempo".
Importante visión de la presidenta Claudia Sheinbaum
En ese sentido, apuntó que "es importante reconocer que la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum ha impulsado una política salarial responsable, gradual y construida con diálogo. No se trata de improvisaciones ni de decisiones aisladas, sino de una ruta basada en la realidad económica del país y en la necesidad de fortalecer el mercado interno, y porque ha entendido que el desarrollo no puede ser solo cifras macroeconómicas. Tiene que reflejarse en la vida diaria de la gente, sin poner en riesgo la estabilidad del país".
Así lo dijo: "Hablar del salario mínimo es hablar de dignidad. Es hablar de familias que viven con mayor tranquilidad, de trabajadores más productivos y de empresas más estables. Un salario digno no es un obstáculo para el desarrollo; es una condición para que el desarrollo sea sostenible en el tiempo".
Continúo señalando que, "como empresario y legislador, la visión de presidenta Claudia Sheinbaum combina justicia social, estabilidad económica y responsabilidad institucional, y eso es exactamente lo que México necesita hoy. No es casual que los resultados empiecen a reflejarse tanto en los hogares como en la economía"
Prosperidad compartida
Valladares Eichelmann consideró que esta es una visión de "una política de prosperidad compartida. Es decir, crecimiento económico que se refleje tanto en las empresas como en los trabajadores. Cuando el salario mejora de manera responsable, ganan las familias y también gana la economía. Prosperidad compartida significa que las empresas pueden crecer y generar empleo, y que los trabajadores puedan vivir con mayor dignidad. Eso fortalece el mercado interno y da estabilidad. Siempre lo he dicho con claridad: 'No hay empresa fuerte en una sociedad empobrecida'. Quienes hacemos empresa sabemos que la estabilidad social es la mejor garantía para invertir, crecer y generar empleo".
Impacto positivo en SLP
El caso de San Luis Potosí, el legislador mencionó que, "el impacto del aumento al salario mínimo puede explicarse de manera muy concreta. Más ingreso significa mejor alimentación, mayor acceso a transporte y salud, menos endeudamiento para cubrir gastos básicos y mayor estabilidad familiar. Estos cambios también generan beneficios económicos locales: mayor consumo en comercios, más circulación de dinero en la economía regional y una reducción gradual de la informalidad laboral. Por eso es válido afirmarlo con claridad: "Cuando a las familias potosinas les va mejor, a San Luis Potosí le va mejor".
Panorama internacional y liderazgo responsable
Además destacó que, "hoy enfrentamos un entorno internacional complejo: conflictos, tensiones económicas e incertidumbre global. En este contexto, México necesita serenidad, prudencia y liderazgo, no estridencias ni decisiones impulsivas. La presidenta ha sido clara: México apuesta por la paz, por la diplomacia y por la estabilidad. Esta postura no solo es ética, también es estratégica. La paz genera confianza, inversión y desarrollo, y es un activo fundamental para cualquier economía".
Como empresario dijo saber que "la certidumbre es clave para invertir y planear. Y como legislador sé que la responsabilidad es indispensable para gobernar. Por eso respaldo a una presidenta que entiende que gobernar no es confrontar, sino unir y dar rumbo. México necesita un proyecto de país donde el crecimiento económico y la justicia social caminen juntos, donde el trabajo se respete, las familias vivan mejor y la economía crezca con estabilidad. Ese es el rumbo que hoy respaldo con convicción".
Relación con Estados Unidos
La relación con Estados Unidos, apuntó que "es estratégica y debe manejarse con diálogo, respeto y cabeza fría. La presidenta ha demostrado que se puede defender a México sin confrontaciones innecesarias, actuando con firmeza cuando es necesario y con cooperación cuando hay coincidencias. Esto implica una relación madura: cooperación donde hay acuerdos y defensa clara de nuestra soberanía cuando corresponde. A través de la institucionalidad y la diplomacia, México envía un mensaje claro: somos un socio confiable, serio y responsable, y la cooperación siempre debe darse en condiciones de respeto mutuo. Esta postura no pone en riesgo la inversión. Por el contrario, la certidumbre proviene de reglas claras y liderazgo responsable. Los inversionistas buscan estabilidad, no improvisación"
México es un país soberano
Finalmente mencionó que "el mensaje que México envía al mundo es claro: somos un país soberano, comprometido con la paz y con el derecho internacional. Mantener la paz es fundamental; sin paz no hay comercio, turismo ni crecimiento. La paz también es una decisión económica. Respaldar hoy a la presidenta es respaldar la estabilidad económica, la dignidad de los trabajadores y el futuro de las familias mexicanas. Es una decisión responsable, pensada en el largo plazo y en el México que queremos construir".