San Luis Potosí inició el 2026 con una señal clara de alerta en materia de salud pública: las infecciones respiratorias volvieron a ganar terreno impulsadas por los frentes fríos, la movilidad social propia de la temporada vacacional y el reciente regreso a clases.
Durante la primera semana epidemiológica del año, las unidades centinela del estado registraron 918 casos de Enfermedad Tipo Influenza (ETI) e Infección Respiratoria Aguda Grave (IRAG), de los cuales 37 fueron confirmados por laboratorio como influenza, lo que representa una positividad aproximada del 4 por ciento.
Este porcentaje significa que, por cada 100 personas atendidas con síntomas respiratorios, cuatro resultaron portadoras del virus de influenza, una cifra que, aunque se mantiene por debajo del promedio nacional, confirma una circulación activa del virus en territorio potosino.
De acuerdo con la Secretaría de Salud estatal, entre octubre y diciembre de 2025 las enfermedades respiratorias aumentaron entre 15 y 25 por ciento, comportamiento típico del invierno, pero que en esta ocasión se vio reforzado por dos factores adicionales, la mala calidad del aire y los cambios bruscos de temperatura derivados de los frentes fríos que se han registrado desde finales del año pasado.
Las gripes comunes siguen encabezando las consultas médicas, caracterizadas por congestión nasal, estornudos, dolor de garganta y fiebre baja. Sin embargo, este invierno las alergias respiratorias se manifestaron con mayor intensidad, provocando cuadros más prolongados y tos persistente, una combinación atribuida tanto al clima como a la contaminación ambiental.
Aunque las cifras no reflejan una situación crítica, sí evidencian que los virus respiratorios continúan circulando de manera activa, especialmente en esta etapa posterior a las vacaciones decembrinas, cuando la movilidad social incrementa y los contagios encuentran mayor facilidad para propagarse.
Especialistas coinciden en que el repunte de este inicio de año no se explica solo por las bajas temperaturas. La presencia constante de frentes fríos, sumada a episodios de mala calidad del aire y a la intensa movilidad social de las últimas semanas, creó un entorno propicio para la propagación de virus respiratorios.
Ante este panorama, las autoridades reiteraron el llamado a no bajar la guardia, abrigarse adecuadamente, mantener espacios ventilados, reforzar el lavado de manos, evitar cambios bruscos de temperatura y acudir a revisión médica ante los primeros síntomas.
El mensaje es claro, el frío no solo baja la temperatura, también pone a prueba la salud colectiva, y la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para cerrar el invierno sin sobresaltos.