San Luis Potosí, SLP.- La reaparición del sarampión en San Luis Potosí ha encendido las alertas sanitarias y colocado nuevamente a la vacunación como la principal barrera para evitar un brote mayor. En lo que va de 2026 se han confirmado tres nuevos casos, con lo que el estado acumula ya diez contagios en menos de dos años, un escenario que obliga a reforzar las medidas preventivas, especialmente entre quienes viajan o tienen alta movilidad.
De los casos más recientes, dos corresponden a bebés provenientes de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, lo que confirma que el riesgo no solo es local, sino también importado. El tercer contagio fue detectado en una mujer potosina que tuvo contacto directo con un grupo de 26 jornaleros agrícolas, identificados por las autoridades como un posible foco de propagación debido a su constante desplazamiento entre regiones.
A partir del patrón de contagios, las autoridades sanitarias han identificado varios grupos que requieren atención prioritaria en materia de vacunación:
Niñas y niños menores de cinco años, especialmente bebés que aún no completan su esquema.
Personas que viajan frecuentemente, ya sea dentro del país o al extranjero.
Trabajadores agrícolas y jornaleros, por su alta movilidad y convivencia en espacios colectivos.
Población sin esquema completo o desconocido de vacunación, principalmente adultos jóvenes.
Comunidades rurales o de difícil acceso, donde históricamente hay menor cobertura.
Reforzar la protección en estos sectores no solo evita contagios individuales, sino que corta cadenas de transmisión comunitaria.
La presidenta de la Comisión de Salud del Congreso del Estado, Frinne Azuara, subrayó que la vacunación es la única herramienta real para contener esta enfermedad, altamente contagiosa.
“Les invito a que se sigan vacunando; es la única manera de evitar que sigan los contagios. Esta enfermedad es sumamente contagiosa y la prevención es nuestra única herramienta”, enfatizó.
Por su parte, la Secretaría de Salud estatal reiteró que hay vacunas disponibles en todos los centros de salud, por lo que ningún ciudadano debería quedarse sin protección por falta de acceso.
Además, como parte de las medidas preventivas, se ha insistido en que las personas que planean viajar a otros estados o países, y no tengan claro su esquema de vacunación, acudan a inmunizarse antes de salir, para evitar traer el virus o exponerse fuera de la entidad.
Durante 2025 se aplicaron en San Luis Potosí más de 205 mil dosis contra el sarampión, como parte de una estrategia preventiva que continuará activa en 2026. A esto se suma la vigilancia sanitaria en puntos estratégicos de ingreso al estado, como el Aeropuerto Internacional Ponciano Arriaga y la central de autobuses, donde se supervisan posibles casos importados.
Entre 2025 y el 10 de enero de 2026 se han registrado nueve casos, incluidos dos asociados a viajes desde la Ciudad de México hacia la región Huasteca, lo que refuerza la necesidad de mantener el control epidemiológico y la corresponsabilidad ciudadana.
Las autoridades exhortan a la población a acudir al centro de salud más cercano para verificar o completar su esquema de vacunación.
No automedicarse ante síntomas como fiebre, erupciones en la piel, tos o conjuntivitis.
Evitar viajar si se presentan signos compatibles con sarampión.
Reportar de inmediato cualquier sospecha médica.
Más allá de las cifras, el mensaje es claro, el sarampión es prevenible, pero solo si la vacunación se convierte en una práctica constante y consciente. En tiempos de movilidad intensa y fronteras abiertas, protegerse ya no es solo una decisión personal, sino un acto de responsabilidad colectiva.
San Luis Potosí tiene las vacunas, tiene la estrategia y tiene los puntos de control; ahora, la diferencia marcará que la ciudadanía acuda a inmunizarse antes de que el virus gane terreno.