San Luis Potosí, SLP.- El Servicio de Administración Tributaria (SAT) inició una nueva ofensiva contra las operaciones simuladas, estableciendo un desafío sin precedentes para los contribuyentes en este ejercicio 2026. A partir de ahora, la simple posesión de una factura (CFDI) no garantiza su deducibilidad; el fisco exige acreditar la "materialidad" de cada operación.
Ignacio Pedroza, especialista en Derecho Fiscal, advirtió que el SAT cuenta ahora con facultades más estrictas para desconocer transacciones si considera que no existen elementos suficientes que prueben que el bien fue entregado o el servicio fue efectivamente prestado.
Ignorar estos nuevos requisitos puede derivar en sanciones graves que ponen en riesgo la continuidad de cualquier negocio o actividad profesional con la cancelación de Sellos Digitales, lo que impide al contribuyente seguir facturando y, por ende, cobrar, con sanciones directas por el uso de comprobantes que el SAT considere inexistentes y en casos graves, la simulación de operaciones puede tipificarse como delito fiscal.
El especialista explicó que demostrar que los efectos de una factura no fueron simulados se volverá la tarea diaria de las áreas contables. Y para que un gasto sea válido, el SAT podrá solicitar: Bitácoras de guías de envío, fotos o recibos de recepción de mercancía, reportes, correos electrónicos, contratos y pruebas del trabajo realizado, así como pruebas de que quien facturó cuenta con el personal y la infraestructura para haber realizado el trabajo.
"Si no puedes demostrar que el bien o servicio fue entregado, el SAT tiene las facultades para desconocer la factura y negarle todos los efectos fiscales, aunque el pago se haya realizado", subrayó Pedroza.
El experto recomienda a empresas y personas físicas integrar un expediente de defensa por cada factura importante que reciban. Tener evidencia clara y documental será la única forma de evitar situaciones comprometedoras durante una auditoría o revisión electrónica.