La disputa entre el modelo, de 26 años, y sus padres ha estado latente desde antes que se casara con Nicola Peltz en 2022
Brooklyn, hijo de David y Victoria Beckham, ve lejana una reconciliación con sus padres, de quienes se ha distanciado desde hace unos años.
"No quiero reconciliarme con mi familia", escribió Brooklyn, en sus redes sociales.
"He guardado silencio durante años e hice todo lo posible por mantener estos asuntos en privado. Desafortunadamente, mis padres y su equipo han seguido recurriendo a la prensa, dejándome sin otra opción que hablar por mí mismo y decir la verdad sobre solo algunas de las mentiras que se han publicado", añadió.
La disputa entre el modelo, de 26 años, y sus padres ha estado latente desde antes que se casara con Nicola Peltz en 2022.
"Me estoy defendiendo por primera vez en mi vida. Mi familia valora la promoción y el apoyo público por encima de todo. Pero mis padres han intentado sin cesar arruinar mi relación desde antes de mi boda, y no han parado", arremetió.
Detalló que "Posh Spice" debía confeccionar el vestido de novia de Nicola, pero "canceló el trabajo en el último momento", por lo que tuvieron que buscar una alternativa.
"Semanas antes de nuestro gran día, mis padres me presionaron repetidamente e intentaron sobornarme para que renunciara a los derechos de mi nombre, lo que habría afectado a mi esposa y a nuestros futuros hijos.
"Mi negativa afectó el día de pago (del vestido), y desde entonces nunca me han tratado igual", lamentó.
Compartió que le han faltado constantemente el respeto a Nicola, actriz de 31 años, incluso aunque ellos hayan intentado unirse.
"Mi madre ha invitado repetidamente a mujeres de mi pasado a nuestras vidas con la clara intención de incomodarnos a ambos", aseguró Brooklyn.
Ejemplificó que en los festejos por el cumpleaños 50 de su padre, el pasado 2 de mayo, David rechazó sus intentos de pasar tiempo de calidad juntos... "a menos que fuera en su gran fiesta de cumpleaños con 100 invitados y cámaras por todas partes".
Agregó que, cuando finalmente quiso verlo, la condición fue que no invitara a su esposa.
"La idea de que mi esposa me controla es completamente errónea. Mis padres me han controlado la mayor parte de mi vida. Crecí con una ansiedad abrumadora. Por primera vez en mi vida, desde que me separé de mi familia, esa ansiedad ha desaparecido. Me despierto cada mañana agradecido por la vida que elegí y he encontrado paz y alivio".