Este 19 de enero de 2026 se celebran 100 años del nacimiento de uno de los compositores más grandes de la música popular mexicana: José Alfredo Jiménez. Nacido en Dolores Hidalgo, Guanajuato, este gigante de la música ranchera dejó un legado musical que no solo sigue vivo en la memoria de los mexicanos, sino que ha trascendido a nivel mundial. Temas como "El Rey", "La Media Vuelta", "Si Nos Dejan", y "Un Mundo Raro" continúan sonando en todo el mundo, interpretados por artistas contemporáneos y leyendas de la música.
Desde su primera composición en 1950, cuando su tema "Yo" fue grabado por Andrés Huesca, su talento se consolidó y su nombre se asoció de inmediato con la esencia del mariachi y la música ranchera. A pesar de no tener formación musical académica, José Alfredo Jiménez escribió de manera espontánea, creando melodías que serían interpretadas y transformadas por los mejores músicos del país. Su estilo inconfundible, cargado de emoción y profundidad, tocó a millones de corazones, tanto en su tiempo como en el presente.
Este centenario será recordado con varias actividades conmemorativas organizadas por la Secretaría de Cultura de México, que incluyen una muestra documental en el Centro Nacional de las Artes y una programación especial en Canal 22 y Radio Educación. La Fonoteca Nacional activará archivos inéditos de sus grabaciones y registros sonoros, permitiendo que nuevas generaciones conozcan más a fondo su obra.
El hijo menor de José Alfredo Jiménez, José Alfredo Jiménez Medel, recordó a su padre como un hombre sarcástico, bromista y muy familiar, que disfrutaba del tiempo en familia y con amigos cercanos, lejos de los reflectores. “Mi papá era muy juguetón, nunca nos regañaba. Siempre estaba bromeando”, comentó Jiménez Medel, quien rememoró las fiestas que su madre, Mary Medel, organizaba, donde amigos cercanos como Mariachi Vargas, Rubén Fuentes y Lucha Villa eran parte del círculo íntimo.
Este 2026, también se lanzará una moneda conmemorativa en su honor y se está considerando que el Aeropuerto del Bajío lleve su nombre, un reconocimiento más a su invaluable aportación a la cultura mexicana. A lo largo de su carrera, sus canciones no solo fueron grabadas por artistas como Luis Miguel y Christian Nodal, sino que incluso artistas internacionales como Joaquín Sabina y Enrique Bunbury lo han rendido tributo.
José Alfredo Jiménez falleció el 23 de noviembre de 1973 a los 47 años debido a una cirrosis hepática, pero dejó un legado inmortal. Sus restos descansan en su tierra natal, Dolores Hidalgo, donde la música sigue siendo su más grande homenaje.
En este centenario, su música continúa siendo un himno de nostalgia y pertenencia nacional, recordándonos que "no hay que llegar primero, pero hay que saber llegar", tal como lo cantó en su emblemática canción "El Rey".