locales

Padres y maestros de la Primaria Benito Juárez exigen la salida de la directora

Aseguran que, lejos de fortalecer la vida escolar, la actual dirección ha provocado un clima de confrontación, desgaste emocional y ruptura entre quienes integran la escuela

San Luis Potosí, SLP.- Lo que debería ser un espacio de formación y confianza se ha convertido en un foco de tensión permanente para la comunidad de la primaria Benito Juárez García, ubicada en la colonia Himno Nacional. Padres de familia y docentes aseguran que, lejos de fortalecer la vida escolar, la actual dirección ha provocado un clima de confrontación, desgaste emocional y ruptura entre quienes integran la escuela.
 
La inconformidad no surgió de un solo episodio, sino de una serie de decisiones y actitudes que, según los padres, comenzaron desde la llegada de la directora Laura Álvarez Rodríguez. Desde entonces, relatan, la participación de las familias ha sido sistemáticamente limitada, bajo criterios que consideran excluyentes y rígidos.
 
Una de las principales fricciones gira en torno al papel de los abuelos que cuidan cotidianamente a los alumnos. Mariana Rodríguez, madre de familia, expuso que se ha impedido a estas figuras atender asuntos escolares si no acreditan legalmente la tutoría, aun cuando son quienes acompañan a los menores día a día. “No se está viendo la realidad de muchas familias”, reprochan.
 
A esto se suma la controversia por la representación de los padres, el presidente de la Asociación es abuelo de un alumno, lo que fue objetado por la directora, pese a que no existe claridad pública sobre una prohibición formal que invalide su participación.
 
El conflicto no se limita a los padres. De acuerdo con testimonios, la relación con los maestros se ha deteriorado al punto de que varios han manifestado su intención de solicitar cambio de escuela. Las razones, amenazas, hostigamiento, trato indigno y un ambiente de presión constante.
 
Los docentes señalan que no existe un canal seguro para expresar inconformidades, pues temen represalias. Particularmente, se ha denunciado que algunos maestros han sido advertidos con quejas formales bajo el argumento de presunta violencia de género, lo que, dicen, ha sido utilizado como mecanismo de intimidación.
 
Las reuniones privadas con la dirección, afirman, suelen estar marcadas por un tono agresivo y poco profesional, lo que ha inhibido la confianza y la comunicación dentro del plantel.
 
Uno de los episodios que más indignación generó fue el caso de una alumna a la que presuntamente se le negó la entrega de libros de texto por no haber cubierto una cuota de padres de familia. La madre acudió a la dirección y fue remitida a arreglarse con la Asociación para poder recibir los materiales.
 
Aunque la directora negó los hechos y aseguró no recordar la situación, representantes de padres intervinieron para aclarar públicamente que la educación no está condicionada a ningún pago, ni la Asociación incurre en ese tipo de prácticas.
 
También causó inquietud que, apenas semanas después de asumir el cargo, la directora habría entregado mobiliario escolar a un familiar suyo, sin informar a la comunidad educativa ni transparentar el procedimiento, lo que levantó sospechas sobre el manejo de los bienes de la escuela.
 
Paradójicamente, cuando se solicitan materiales necesarios para mejorar las aulas —como cortinas, proyectores o repisas—, la respuesta ha sido que no hay recursos disponibles o que primero deben gestionarlo los maestros, sin que finalmente se atiendan las peticiones.
 
Para padres y docentes, lo que ocurre en la Benito Juárez no es un hecho aislado. Existe inquietud porque situaciones similares ya habrían sido denunciadas en otras escuelas donde ha laborado la directora. Se menciona su salida de la primaria de Cactus por conflictos con personal y alumnos, así como presunto mal manejo de recursos.
 
Incluso, la ciudadana Angélica Carvajal ha denunciado públicamente acoso laboral, señalando que fue expuesta ante padres de familia y desacreditada profesionalmente. También se han referido problemas en planteles de Ciudad Satélite.
 
Las pancartas colocadas por los padres resumen el sentir general, exigen trato digno, que no se pierdan maestros valiosos y que se frene lo que consideran abuso de autoridad. Pero más allá de la protesta, lo que piden es intervención institucional.
 
Para ellos, la permanencia de Laura Álvarez Rodríguez al frente del plantel representa un riesgo para el bienestar emocional, académico y laboral de la comunidad educativa. Por ello, solicitan respetuosamente a las autoridades educativas que revisen el caso y actúen para garantizar que la escuela vuelva a ser un espacio de aprendizaje, no de confrontación.
OTRAS NOTAS