La llegada de Arturo Jaimes Núñez despierta inquietud porque no cumple con el perfil técnico especializado que demanda el organismo
San Luis Potosí, SLP.- La crisis del agua en la zona metropolitana no solo se mide en tinacos vacíos o drenajes colapsados, también se refleja —advirtió el diputado local Luis Fernando Gámez Macías— en las decisiones que se toman al interior del organismo encargado de garantizar el servicio. El reciente cambio en la dirección del Interapas, lejos de generar certidumbre, abrió una nueva etapa de cuestionamientos sobre el rumbo que sigue la institución.El legislador reconoció la trayectoria personal y profesional de Jorge Daniel Hernández Pegadillo, quien dejó la dirección del organismo; sin embargo, fue claro al señalar que su paso por el servicio público dejó rezagos importantes, particularmente en la atención directa a la ciudadanía, uno de los principales reclamos acumulados durante años.La llegada de Arturo Jaimes Núñez como encargado de despacho, sostuvo Gámez Macías, despierta inquietud no por falta de expectativa de resultados, sino porque no cumple con el perfil técnico especializado que demanda un organismo que enfrenta una crisis hídrica cada vez más profunda. Para el diputado, dirigir el Interapas hoy requiere más que voluntad política, exige conocimiento técnico, experiencia operativa y sensibilidad social.En ese contexto, lanzó una advertencia de fondo, el riesgo de que el Interapas se consolide como un espacio de acuerdos políticos y reparto de cuotas dentro de su Junta de Gobierno, encabezada por el alcalde de la capital, en lugar de enfocarse en resolver los problemas estructurales que afectan a miles de usuarios.El legislador subrayó que la problemática del organismo no se limita a la falta de recursos económicos. Persisten fugas sin atender, carencia de mantenimiento, desabasto constante y drenajes colapsados en diversas colonias, lo que se traduce —dijo— en un servicio “nulo o francamente deficiente” para numerosas familias de la zona metropolitana.Finalmente, consideró que la posible desincorporación de Soledad de Graciano Sánchez del Interapas podría ser una decisión acertada, al señalar que durante años ese municipio ha sido tratado de manera desigual. “Se ha generado una política donde parece que hay ciudadanos de primera y de segunda”, afirmó, al evidenciar que la crisis del agua también ha profundizado brechas de atención y justicia social.