El hecho de que sean propiedades privadas impide el rescate del Ayuntamiento
San Luis Potosí, SLP.- El deterioro del Centro Histórico de San Luis Potosí ya no es solo una postal de abandono, sino un riesgo latente que obliga a la autoridad a mantener vigilancia permanente. Actualmente, al menos 30 fincas del primer cuadro de la ciudad se encuentran bajo monitoreo por posibles fallas estructurales, una situación que ha ido en aumento conforme pasan los años y se multiplican los inmuebles deshabitados.Actualmente existen 15 propiedades que ya fueron sometidas a dictámenes técnicos y permanecen acordonadas ante el peligro que representan para peatones y vecinos, informó el director de Protección Civil Municipal, Alejandro Polanco Acosta. El funcionario explicó que el envejecimiento natural de las construcciones, sumado a la falta de uso y mantenimiento, ha acelerado el deterioro en una zona donde muchas fincas llevan años cerradas.“Tenemos entre 15 y 30 que estamos atendiendo, unas ya están acordonadas; te puedo decir que 15 ya están dictaminadas con riesgo. Estamos en atención de otras, es un trámite, es todo un proceso por el cual no te podría decir cómo van a salir, pero definitivamente cada vez son más”, señaló Polanco Acosta, al reconocer que el problema tiende a crecer.Cada reporte activa un procedimiento técnico que inicia con una inspección especializada para evaluar el nivel de riesgo. Cuando se detecta peligro, Protección Civil coloca señalización preventiva y restringe el paso, además de dar aviso al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), ya que se trata de inmuebles ubicados en una zona patrimonial protegida.Sin embargo, el principal cuello de botella no está en el diagnóstico, sino en la intervención. El director de Protección Civil subrayó que el margen de acción del Ayuntamiento es limitado, pues la mayoría de estas fincas son de propiedad privada y cualquier obra de reforzamiento o demolición requiere el consentimiento de los dueños, muchos de los cuales no han podido ser localizados.“Se ha localizado a algunos de los propietarios y ellos se han responsabilizado de sus fincas, que es lo primero que se debe hacer. Si son de propiedad privada, pues que ellos mismos intervengan, claro, con todas las recomendaciones del INAH, pero bueno, estamos en eso, no es un tema fácil”, puntualizó.Mientras los trámites avanzan lentamente y los propietarios ausentes siguen sin aparecer, el Centro Histórico enfrenta una paradoja, preservar su valor patrimonial sin que ese mismo legado arquitectónico se convierta en un riesgo permanente para quienes transitan diariamente por sus calles.