La familia real española, acompañada de allegados y miembros cercanos de su entorno, asistió este sábado al funeral de la Princesa Irene de Grecia, celebrado en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio, en Madrid, donde se le dio el último adiós en una ceremonia solemne.
Los Reyes Felipe VI y Letizia acudieron acompañados por la Reina emérita Sofía y sus hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía.
A su llegada, la familia se mostró visiblemente conmovida por las muestras de cariño de los ciudadanos que se congregaron en las inmediaciones para acompañarlos en este momento de duelo.
Durante el acto, la Princesa Leonor permaneció atenta en todo momento a su abuela, quien se apoyaba en su brazo en este difícil trance; mientras que, Doña Sofía giró la cabeza en varias ocasiones para agradecer las palabras de aliento del público.
La Infanta Sofía caminó unos pasos detrás, pendiente de su hermana y de la Reina emérita, mientras Felipe VI y Letizia encabezaban la comitiva para acceder a la catedral.
Previo a la llegada de la familia real, también se dejaron ver diversas personalidades del entorno más cercano, entre ellas Cristina de Borbón Dos-Sicilias y su esposo Pedro López-Quesada, la Infanta Margarita de Borbón, Jaime de Marichalar, Tessa de Baviera y Juan Urquijo, quien acudió acompañado de sus padres.
Tras el funeral, los restos de la Princesa Irene serán trasladados a Grecia, donde el próximo lunes será enterrada en una ceremonia íntima en el Palacio de Tatoi, en Atenas, que se llevará a cabo en el más estricto ámbito familiar.
Este fallecimiento representa uno de los golpes más dolorosos para la Reina Sofía, quien mantenía una relación especialmente estrecha con su hermana menor y la acompañó de manera constante durante los últimos años, marcados por el progresivo deterioro de su salud.
La Princesa Irene de Grecia falleció el jueves a los 83 años en el Palacio de la Zarzuela, a las 11:40 horas, según informó la Casa Real en un comunicado oficial.
Nacida el 11 de mayo de 1942 en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, era hermana menor de la Reina Sofía, tía materna del Rey Felipe VI y hermana del ex Rey Constantino II de Grecia, fallecido en 2023.
En los últimos años, Irene atravesó un delicado estado de salud debido a un deterioro cognitivo, que afectó tanto su movilidad como su autonomía.
Su última aparición pública tuvo lugar en febrero de 2025, durante la boda de su sobrino, el Príncipe Nicolás de Grecia, en Atenas, donde fue vista en silla de ruedas y acompañada en todo momento por Doña Sofía.