No es un buen momento para la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, el que coincide con la celebración de los 103 años de autonomía: está asfixiada, cuestionada en más de una manera, y admite por sí misma un panorama catastrófico, otra vez.
Olvide la circunstancia de la UASLP, considere más bien cómo se percibe hacia el exterior en los últimos años, más aún, en los casos correspondientes, pregunte la opinión que tienen sus hijos como alumnos universitarios, o como aspirantes hacia el próximo ciclo escolar lo que piensan de la Universidad.
Porque entre sus funciones sustantivas, la primordial, es la formación de las juventudes y profesionistas del futuro, la ecuánime difusión de la Ciencia y la Cultura, no arrendar terrenos en contratos poco claros y después pelear en los tribunales.
La Autónoma, es hasta ahora, una de las principales opciones de educación superior que tienen los jóvenes.
Alejada por completo de las posturas propositivas, dirán que no es sencillo, si hace una revisión detallada de entrevistas o transmisiones recientes en rrss, hechas por el rector, el doctor Alejandro Zermeño, observará que en su inmensa mayoría, se duele de falta de recursos, recursos insuficientes, limitaciones, o similares.
El panorama es una catástrofe absoluta.
Lo es así. La UASLP lo reconoce y vuelve a externar que su principal preocupación también, es por los de casa: la crisis de las pensiones está cada vez más cerca, con una Universidad quebrada, es una bomba de tiempo.
El Fondo de Aportaciones Múltiples, derivado del ramo 33, es una de los principales instrumentos que tienen las universidades para ayudarse en diferentes compromisos. Esos recursos están en caída libre desde el año 2016. Entonces, la Federación asignaba aún 33 mil 556 millones de pesos. En 2025 la cantidad ascendió a los 10 mil 684.2 millones de pesos. En un ejercicio simple, divida esa cifra entre 32 universidades públicas en el país -no se distribuye el recurso así, es un ejercicio-, les toca de a 333.8 millones de pesos.
La nómina universitaria, los Servicios Personales, en la UASLP, en 2026 representará un gasto corriente de 3 mil 184 millones 993 mil 648 pesos. Y aumentará en años subsecuentes.
La insistencia en la defensa de la autonomía cada vez más, adquiere un tono perverso.
Autonomía no es sinónimo de liquidez.
La UASLP reconoce que llegará un momento, en el que a pesar de las maniobras que realicen, no tendrán dinero para cubrir las aportaciones patronales.
Le apuestan a un fideicomiso de inversión formalizado en agosto del año pasado, "Principal Fondos de Inversión SA de CV", al que canalizaron todos los recursos del Fondo de Pensiones. Es una medida que parece desesperada, pero al menos es una.
"Exite el riesgo de que, debido a la insuficiencia de ingresos que actualmente tiene la Universidad, en el futuro no se pueda garantizar el seguir aportando las cuotas patronales establecidas en los instrumentos normativos, de conformidad con los
estudios actuariales, ocasionando con ello la paulatina descapitalización del Fondo (sic)", palabras más menos, utiliza la UASLP.
Por los tonos utilizados, la desesperación, la queja sistemática, lo que está en juego, por cómo se expresa la UASLP, no es la autonomía, es la subsistencia de las pensiones y los sueldos de una inmensa nómina que crece cada vez más.
La narrativa, en la terminología que gustan de utilizar, en las conferencias auspiciadas por UNAM, ANUIES o ASF, con motivo de los 103 años, no hubo ni una sola propuesta, lo fue más bien un rosario de quejas y malestares, parecía sala de parto. Lo que exponen es que hay muy poco qué hacer, como una condena.
Recursos escasos, cada vez menos, y que además son devorados por completo por la inflación, lo que coloca a las universidades públicas en ruta de un déficit escalable. Guarde las proporciones ¿recuerda el incidente del Fondo de Aportaciones a la Educación Básica, el extinto FAEB?, algo así.
Y las cosas empeoran, la UASLP, otra vez todo en cifras, solo dinero, en 2026 no incrementar las cuotas de ingreso y reingreso, les representa no tener un ingreso de 97 millones de pesos. "Está en riesgo la viabilidad financiera de la UASLP", expone la propia Universidad.
Y encima, la patada al pesebre muy claridosa: (el párrafo alude a las aportaciones e importancia de las universidades en el desarrollo nacional, para no entenderlo descontextualizado) "sin embargo, tomando en consideración los documentos descritos anteriormente se puede visualizar que no se destinarán mayores recursos a éstas instituciones pues, la inversión en educación superior se enfocará al establecimiento de las Universidades Rosario Castellanos".
La Autónoma de San Luis Potosí, viene de una vorágine de apenas hace unos meses, cuando el enfado de sus alumnos, el verdadero corazón de la comunidad universitaria, tomó las calles, cerró las aulas, arrinconó a la Rectoría, y bañó en agua a la cúpula de la administración central.
@LA_BRÚJULA_O