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La tormenta perfecta, la caída del imperio

Opinión

Roma no se construyó en un día, más de 850 años, mitad república y el otro imperio, para dejar un legado de política, derecho, arte, cultura, genios en la guerra, esto último, soporte básico para la sobrevivencia del Estado. Al consolidarse el Imperio, la monarquía se empoderó y no dejo pie a regresar a la república, consolidando a Octavio Augusto como el primer emperador de la roma antigua, heredero político de Julio César el dictador. ¿Cuál diferencia? Ninguna, ambos ejercieron el poder a sangre y fuego, mano dura al interior y la esclavización, saqueo, muerte para sus conquistados. La historia nos enseña primero, conocerla, después no hay que olvidarla. Tanto año, para que los romanos acabaran replegándose y dividiéndose,formando el imperio de occidente sometiéndose a los designios del cristianismo y otro el Bizantino en oriente. Como al imperio de occidente, no le gustaba el giro político y religioso de Constantinopla hoy Estambul, Turquía, las agresionesa través de las cruzadas, hicieron de la región durante600 años un polvorín, casualmente la frontera entre cristianos y musulmanes.La división entre oriente y occidente había comenzado.

En 500 años han caído imperios, la mayoría en occidente; el lado de los “norteamericanos”, el imperio occidental actual, que nos quieren mostrar como los de ”el lado bueno”, con propaganda, dinero, costumbres y sobre todo la bota militar.

Estados Unidos ya presenta los síntomas del colapso, una inevitable, 146 intervenciones desde su fundación no es cualquier cosa, economía esclava, con poderío militar, crecieron al amparodel robo, el saqueo, la conquista para la expansión territorial, la usura. Las circunstancias obligan a identificar los patrones que están llevando a su extinción como super potencia. En el pasado, España, Gran Bretaña, la Union Soviética (URRS), países como Bélgica, Alemania, Holanda, también cometieron los errores, que hoy están pagando los gringos.

Después de tener el control económico, de una quinta parte del mundo, los españoles, al agotar las minas de oro y plata de la Nueva España y en su afán de sentirse el poderoso reino, dejaron de producir hasta lo esencial para sobrevivir, su moneda los doblones, los centenes de oro, las monedas preferidas parael comercio se fue devaluando, por consiguiente sus conquistas se fueron perdiendo, a causa de dejar de mantener un ejército en todos los rincones del mundo,  sus soldados regresan sin dinero, ni sustento para sus familias, la criminalidad crece hilada a la pobreza. La riqueza de la Nueva España es solo para mantener a la burocracia, la inquisición entre ellas y a la corona española que, al día de hoy, es un gasto innecesario para el pueblo español.

Los rusos en su esfera hegemónica, con los países de oriente manteniéndolos, a su caída simplemente colapsa, ya no hay quien los mantenga, sus exportaciones son mínimas, viven del gas y petróleo, el ejército antes todo poderoso Rojo, ahora se mantiene de una economía de guerra, priorizando la industria militar, sin que la población rusa pueda acceder a un crecimiento económico sostenible. Es así como los imperios caen.

Estados Unidos comienza a dar visos de su colapso social y económico.  250 años para darse cuenta que su sistema político y económico está llegando a su fin. El gigante de la democracia y los valores éticos y morales, ya no lo es más, su estructura social se desvanece, entre acciones internas equivocadas, con ciudadanos enojados con su propia esencia conquistadora y suprema, al borde de una guerra civil. Los norteamericanos ya no viven en plenitud aquella democracia que presumían, hoy son blanco constante de la represión de las nuevas instituciones policiales creadas por Trump, su presidente ególatra.

Los norteamericanos ya no viven en esa justicia de película, hoy se topan con un sistema judicial proclive a la impunidad, promovida por las esferas gubernamentales, las mismas que hoy reclaman al pueblo yanqui, aliarse a la nueva grandeza norteamericana.

Su economía en ruinas, con una moneda devaluada, ya no existen reservas de oro, desempleo del 4.8%, compran más de lo que producen, lo más grave, han aumentado el gasto militar para mantener 544 bases militares, con más de 80mil efectivos en el mundo. Los fantasmas comienzan a perseguirlos, la falta de dinero orilló al secretario de Defensa a decir: “Pedimos al pueblo norteamericano sea generoso y aporte mayor cantidad de impuestos o donaciones, para continuar manteniendo al ejército más poderoso del mundo, pero también entreguen a su país, lo más preciado… sus hijos”.

En la guerra y la paz, los fascistas siempre piden sacrificios, de otros no ellos.

La degeneración de la política norteamericana, llevó a la muerte de Renne Good en Minnesota, con tres disparos a la cabeza por ser “terrorista local”, lo cierto es que no habrá justicia para ella, pues la cúpula que rodea a Donald Trump ha establecido por sus propios razonamientos que el oficial enmascarado, que le dio fin a la poeta Renne, tendrá inmunidad gubernamental, es decir de lo que se quejan de Irán por la represión, ellos la ejercerán en su propio territorio.

La polarización generada por el gobierno ultraderechista, está llevando a la sociedad gringa a dejar de lado el pacto democrático, viendo como la fuerza pública toma el control civil, a cualquier precio, realmente están desatando un terrorismo de estado. Trump desde la Oficina Oval, está marcando a pasos agigantados el rumbo para la continuación del desmantelamiento de la vida norteamericana. Ya hasta los gobernadores se alistan para hacerle frente a los oficiales federales, que agreden a sus ciudadanos de los estados de la unión.

La mitad de los norteamericanos creen que de continuar las cosas políticas como hasta ahora, con represión contra inmigrantes, acoso a periodistas, encarcelamiento a opositores, pronto podría surgir una guerra civil. Los civiles tienen armas, municiones, padres varonessobre todo, entrenados militarmente, la pobreza aumenta, 42 millones de ciudadanos se encuentran en pobreza extrema, personas que nada tiene que perder.

Pobreza, represión, insolvencia económica, militarización de la economía, aranceles altos, arcas sin oro, dólar devaluado, la tormenta perfecta para el colapso del imperio de los Estados Unidos.

 A los que creen que son la salvación del mundo, es conveniente que comiencen a modificar la idea que tienen de Norteamérica y   principalmente del desquiciado de Donald Trump.

Nos saludamos pronto.

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