La situación legal que enfrenta Inés Gómez Mont y su esposo, Víctor Álvarez Puga, sigue siendo un tema de gran atención mediática. Después de que se confirmara la detención de Álvarez Puga, las autoridades no han ofrecido más detalles sobre el caso, que involucra acusaciones de corrupción y otros cargos graves. En medio de este escándalo, Galilea Montijo, una de las figuras más cercanas a Inés Gómez Mont, rompió el silencio y se pronunció al respecto.
Durante una entrevista en el programa Edén Donantes, Galilea aclaró que, aunque le duele la situación que atraviesa la familia de su amiga, ha decidido mantenerse al margen del caso legal. "No sé nada. La verdad es que no sé absolutamente nada. No es que no quiera hablar de la situación, es que no sé nada, entonces muchas veces es mejor mantenerse al margen de todo lo que está pasando", expresó la conductora.
A pesar de su dolor por lo que atraviesa Inés, Galilea dejó claro que no quiere involucrarse en el tema, considerando que Inés y Víctor son actualmente buscados por la Fiscalía General de la República. La decisión de mantenerse al margen es, según Galilea, una medida necesaria para preservar su integridad emocional y evitar caer en especulaciones o juicios erróneos sobre lo que realmente está sucediendo.
La amistad de Galilea y Inés comenzó en un contexto tenso en septiembre de 2008, cuando Inés hizo comentarios despectivos hacia Galilea en un programa de televisión rival. En ese entonces, los intercambios entre las conductoras fueron ácidos, lo que provocó una fuerte enemistad. Sin embargo, Inés, al darse cuenta de la magnitud de su error, se sintió profundamente culpable y, con el tiempo, decidió pedir disculpas.
En una emotiva revelación, Inés confesó que se había arrepentido profundamente de sus palabras, llegando incluso a soñar con Galilea en varias ocasiones, sintiendo la necesidad de disculparse. Fue entonces cuando decidió contactar a la conductora para ofrecerle una disculpa sincera, lo que se materializó en un encuentro en un restaurante. Acompañadas de algunas bebidas, ambas compartieron una conversación que rápidamente se tornó más ligera y amigable. Inés, con humildad, reconoció públicamente su error, y Galilea, con generosidad, aceptó su disculpa.
Desde ese momento, la relación entre ambas comenzó a fortalecerse. La sinceridad de Inés fue clave para que Galilea decidiera perdonarla y darle una oportunidad. Con el tiempo, la amistad entre ellas creció hasta convertirse en una de las más sólidas del mundo del entretenimiento. Ambas se volvieron comadres y compartieron celebraciones, viajes y momentos familiares, demostrando que, a pesar de los altibajos y escándalos, su apoyo mutuo ha sido inquebrantable.
Hoy, Galilea Montijo se mantiene firme en su postura de apoyo a su amiga, pero sin involucrarse en los aspectos legales del caso, y sigue demostrando que la amistad genuina es capaz de superar los obstáculos más difíciles.