La Comisión Presidencial para la Reforma Electoral rechazó la petición del INE de definir por fórmula su presupuesto.
El presidente de ese organismo, Pablo Gómez, advirtió que el propósito de la reforma electoral es disminuir costos.
En la propuesta que entregaron los consejeros se establecía crear una fórmula ligada al Padrón Electoral y al Producto Interno Bruto.
Sin embargo, Gómez argumentó que eso era imposible, porque no podría indexar como otros rubros, pues eso querría decir que siempre diría al alza.
La mayoría de los consejeros le demandaron respetar la autonomía, pero Gómez aseguró que ningún órgano administrativo puede ser del todo autónomo, pero sí independiente de sus decisiones.
"El Gobierno no quiere consejeros avasallados, en ningún órgano, no quiere magistrados de ningún órgano jurisdiccional electoral, eso es lo menos que quiere", afirmó.
Durante hora y media, nueve de los 11 consejeros electorales hablaron sobre algunas de las preocupaciones que tienen y deben estar reflejadas en la reforma electoral que presentará la Presidenta Claudia Sheinbaum.
La mayoría coincidió en que no debe tocarse la autonomía del organismo electoral, y esa independencia también atraviesa por garantizarles el dinero necesario para organizar los procesos.
Los consejeros también advirtieron que la representación en las cámaras del Congreso no puede trastocarse, y debe respetarse la representatividad y las minorías.
Gómez advirtió que no será una reforma de consensos, porque ninguna ha sido así, y será evidente que haya inconformidades, pero están buscando que sea diferente y resuelva problemas.
Garantizó que sí vendrá un apartado para fortalecer la fiscalización a partidos políticos, y evitar el dinero ilegal.
Sin embargo, recriminó, con los dientes que tiene el INE se pueden hacer cosas, por lo que lo importante es que haya disposición.
La presidenta del Instituto, Guadalupe Taddei, aseguró que el INE se ha acoplado a todas las reformas y esta vez no será la excepción.