El clásico de Carlo Collodi suma una nueva reinterpretación cinematográfica. En marzo, llegará a los cines una producción rusa que ya despierta comparaciones y debates con las versiones de Disney y de Guillermo del Toro.
El anuncio de esta película generó reacciones en redes sociales y foros especializados, donde muchos usuarios destacan que una nueva versión de Pinocho desafía el legado de sus predecesoras recientes.
La dirección recae en Igor Voloshin, realizador ucraniano con experiencia en festivales internacionales, quien apuesta por un enfoque fiel al relato original publicado en el siglo XIX.
La película se titulará “Buratino”, nombre que remite a la tradición rusa de adaptar la historia del muñeco de madera a su propio contexto cultural. El filme cuenta con la actuación de Aleksandr Yatsenko en el papel de Papa Carlo, creador del protagonista.
La propuesta rusa se diferencia de la elaborada por Guillermo del Toro, que en 2022 presentó una versión oscura y profunda, donde la vida y la muerte de Pinocho forman parte central de la trama.
Esta obra obtuvo el Oscar a Mejor Película de Animación, consolidando al director mexicano como una figura clave dentro del género.
En contraste, la nueva producción de Igor Voloshin busca acercarse al espíritu original de Carlo Collodi, alejándose tanto de la estética sombría de Del Toro como de la adaptación animada de Disney estrenada en 2022, protagonizada por Tom Hanks. Esta última pasó prácticamente desapercibida en taquilla y crítica, a diferencia del éxito conseguido por la película del realizador mexicano.
El enfoque ruso: tradición y novedades en su nueva versión de Pinocho
“Buratino”, como se titula la versión rusa, se basa en la novela “La llave de oro o las aventuras de Buratino” de Aleksei Tolstoi, una adaptación libre del relato italiano. El personaje principal se embarca en una búsqueda para demostrar su valor y encontrar su lugar en el mundo, acompañado por amigos y enfrentando engaños. La sinopsis oficial describe que “la magia auténtica reside en creer, en acompañar y en aceptar quién eres”.
Esta no es la primera incursión de la industria cinematográfica rusa en la historia del muñeco de madera. En 1975, se estrenó “Priklyucheniya Buratino”, un filme que adaptó la versión de Tolstoi y que se mantiene como referente en la cultura popular de ese país. Además, en 1959, la animación rusa ya había ofrecido una aproximación propia, disponible actualmente en plataformas digitales.
El estreno inminente de la nueva “Buratino” desató comparaciones inmediatas con la aclamada obra de Guillermo del Toro. En redes sociales, los usuarios viralizaron críticas y análisis que ponen en perspectiva los diferentes enfoques narrativos y visuales de las recientes adaptaciones. La producción mexicana sobresalió por su tratamiento adulto y su capacidad de conquistar tanto a la crítica como a la audiencia internacional.
En contraste, la expectativa en torno a la versión rusa radica en cómo logrará actualizar elementos clásicos y ofrecer una visión renovada del cuento. El director Igor Voloshin ya había trabajado en reinterpretaciones de relatos universales, como en su reciente aproximación a “El mago de Oz”, lo que alimenta la curiosidad sobre el tratamiento que dará a “Buratino”.