En el ciclo comercial 2025-2026, que va de noviembre a octubre, la exportación de naranjas de México podría caer 9.3% anual, a 49 mil toneladas, debido a una menor cantidad de fruta y a retos logísticos para los productores en Nuevo León, proyectó el
Departamento de Agricultura de EU (USDA, por sus siglas en inglés).
Previo a la exportación, el USDA obliga a los productores y empacadores nuevoleoneses a enviar sus naranjas 180 millas al sur (289.7 kilómetros), a una instalación certificada en San Luis Potosí, donde son tratadas contra la plaga de la mosca de la fruta mediante radiación ionizante, protocolo que les ha arrebatado rentabilidad.
Sin detallar fechas, el USDA explicó que, hace algunos años, todavía existía una instalación para inspección y tratamiento del Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS) en Montemorelos, pero que dejó de operar, lo que está significando altos costos logísticos para los productores y empacadores.
Agregó que el protocolo de irradiación fitosanitaria de naranjas debe ser cumplido por todos los exportadores en México, a excepción de los de Sonora, entidad considerada libre de la mosca de la fruta desde 1988, pero a los de Nuevo León les afecta más porque tienen que desviar su producto.
La proyección del desplome de las exportaciones de naranjas de México proviene de un reporte elaborado por la Oficina Agro Comercial en Monterrey del USDA, ubicada en los límites entre San Pedro y Santa Catarina.
"La producción de naranja en Nuevo León durante el 2024 aumentó 7% respecto al 2023; sin embargo, los exportadores de esta región enfrentan elevados costos logísticos tras el cese de los servicios itinerantes de inspección estacional de APHIS en la zona de alta producción de Montemorelos", apuntó el USDA.
"Aunque Nuevo León colinda con EU, los empacadores de fruta del Estado ahora deben enviar sus embarques hasta San Luis Potosí para que la fruta sea irradiada, antes de regresarla hacia el norte".
La Oficina también destacó que en el ciclo comercial 2025-2026 se espera una baja del 2.8% anual en la producción de naranja fresca, estimada en 4.7 millones de toneladas.
Atribuyó esa posible caída a daños a huertos e interrupciones de cosecha en Veracruz -principal estado productor, con una participación del 48.6% del área cultivada en el 2024- por las tormentas tropicales Raymond y Priscilla, que se sumaron a los estragos de la plaga del dragón amarillo en las entidades productoras, una infección bacteriana que provoca la muerte de los árboles.
La producción de jugo de naranja concentrado y congelado disminuiría 2% anual, a 85 mil toneladas.
En total, la producción de cítricos, incluyendo naranjas, toronjas, limas y limones, decrecería 0.4% anual en el mismo periodo.
Nuevo León es el estado productor de naranjas número cinco del País, con una participación del 7% en la superficie cultivada, después de Veracruz, Puebla, Tamaulipas y San Luis Potosí.