En El beso de la mujer araña, dos hombres comparten celda en una prisión en Argentina, en plena dictadura. Para sobrevivir, literal y emocionalmente, uno de ellos le narra a su compañero su musical favorito. Esta historia dentro de la historia se va convirtiendo entonces en refugio y salvavidas: mientras la realidad es gris, vigilada y asfixiante, la fantasía estalla en glamour, color y coreografías. Y es justamente en ese espacio imaginado por el preso Molina, donde el cine se vuelve escape y resistencia.
En entrevista Jennifer López comparte que protagonizar un musical era un sueño que tenía desde niña, cuando su madre la sentaba frente al televisor para ver musicales clásicos.
“He estado esperando este momento toda la vida. Cuando hablas de objetivos musicales, la razón por la que yo quise dedicarme a la música fue porque mi mamá me sentaba frente a la televisión con frecuencia y, una vez al año, nos reuníamos para ver West Side Story en Acción de Gracias. Recuerdo eso, cuando quedaba completamente hipnotizada, y pensaba: ‘eso es lo que quiero hacer’. Ese siempre fue mi objetivo y esta es la primera vez que realmente puedo hacerlo. Es un sueño hecho realidad”, compartió la actriz, previo a la premier de la película en la reciente edición del festival de Sundance.
Con honestidad, la también cantante reveló que pensó que ese sueño no se cumpliría, hasta que Bill Condon, director de películas como Chicago y Dreamgirls, pensó en ella para la protagonista femenina y decidió mandarle el guión.
“Cuando lo recibí, pensé: ‘¡Dios mío! ¿esto es real?’. Recuerdo estar sentada en la cama leyéndolo y preguntándome si era verdad; luego llamé a mi agente y le pregunté: ¿quieren que yo haga esto, verdad? Nunca en mi vida había sentido que nací para un personaje. Nunca, hasta ahora. Siempre sentía como: ok, puedo hacer este papel, pero con este personaje realmente sentí que había nacido para hacerlo”, confesó la también actriz de Selena y Hustlers.
López da vida a varios de los personajes que existen dentro de la fantasía que Molina construye para sobrevivir al encierro: desde Ingrid, la diva de pantalla que idolatra, y Aurora, la elegante protagonista del musical que él le narra a su compañero de celda, además de la figura que da título al relato. Pero más allá de ese abanico de personajes, la actriz agradeció ser un vehículo para ayudar a contar la historia de los dos protagonistas: Molina y Valentín, interpretados por Tonatiuh y Diego Luna, respectivamente.
“Me conmovió muchísimo la historia entre ellos. Pensé que era muy relevante hoy, particularmente para esta generación. De alguna forma ya alcanzaron ese punto, pueden ver esto, pero también hay mucha adversidad dentro de la comunidad LGBTQ+, así que para mí era importante mostrar que el amor es solo amor y que las personas son personas. Eso resonó muy profundamente con mi propia vida, por mis hijos. Me conecté con eso de inmediato y me emocionó mucho”, reconoció la cantante.
Los personajes principales son interpretados por el mexicano Diego Luna y Tonatiuh, actor de Los Ángeles de padres mexicanos, que, además de representar a la comunidad latina, se sintió honrado de poder dar vida a un personaje queer.
La dinámica entre ambos protagonistas tiene un giro particular: Molina no solo comparte la celda con Valentín, también lo invita a habitar su imaginación. En la vida real sobreviven como pueden dentro de la prisión, mientras que, en la fantasía, el musical se vuelve oxígeno. Sobre trabajar con Luna, Tonatiuh destacó su química con él, mientras que Condon lo describió como uno de los mejores actores con los que ha trabajado.