La espera terminó para los seguidores de Como agua para chocolate. HBO Max confirmó de manera oficial que la segunda y última temporada de la serie llegará a la plataforma el domingo 15 de febrero de 2026, con el estreno del primer episodio programado para las 7:00 de la noche, tiempo del centro de México. Con ello, la producción pondrá punto final a la adaptación televisiva de la célebre novela de Como agua para chocolate.
La primera temporada, compuesta por seis episodios, dejó al público con un fuerte impacto emocional, especialmente por el trato autoritario de Mamá Elena hacia Tita y por el destino trágico de Robertito. Ahora, la nueva entrega se enfocará en el desenlace definitivo de la historia y en el complejo triángulo amoroso que marcará el rumbo de la protagonista entre Pedro Múzquiz y el doctor Brown.
De acuerdo con Warner Bros. Discovery, la segunda temporada mantendrá el mismo esquema de estreno semanal que la anterior, con seis episodios que completan los doce capítulos del libro original. El calendario de lanzamiento se extenderá del 15 de febrero al 22 de marzo de 2026, fecha en la que se emitirá el capítulo final.
Los primeros adelantos muestran a Tita en la cocina, espacio simbólico donde sus emociones se transforman en recetas, mientras su mente se debate entre la pasión y la culpa. En las imágenes se anticipa el peso que seguirá teniendo la figura de Mamá Elena, incluso más allá de los límites de la razón, así como el resurgimiento de sentimientos que desafían las tradiciones familiares.
La serie, producida por Salma Hayek, contará con el regreso de su elenco principal, encabezado por Azul Guaita como Tita, Irene Azuela como Mamá Elena, Andrés Baida como Pedro Múzquiz y Francisco Angellini en el papel del doctor Brown. La trama retomará los acontecimientos posteriores al internamiento de Tita y a la supuesta muerte de Pedro, dando mayor protagonismo al doctor Brown y a la promesa de una vida distinta, aunque marcada por una pasión prohibida.
Con esta segunda temporada, HBO Max apuesta por cerrar la historia sin alargarla innecesariamente, ofreciendo un final que conserve la intensidad emocional y el simbolismo que han hecho de Como agua para chocolate un clásico de la literatura y, ahora, de la televisión.