Cinco republicanos se unieron ayer a los demócratas en el Senado de EU para acordar debatir una resolución sobre poderes de guerra, que busca frenar el uso de la fuerza militar por parte del Presidente Donald Trump en Venezuela. Se trata de un inusual reproche bipartidista a la Casa Blanca.
Tras la aprobación de 52 a 47, se prevé que la próxima semana se vote la medida que obligaría a Trump a buscar autorización del Congreso para continuar las operaciones militares estadounidenses en Venezuela.
Si bien la resolución tiene pocas posibilidades de imponer alguna restricción al Presidente, pues el mismo Trump podría vetarla, fue una rara afirmación de la autoridad del Congreso sobre los poderes de guerra del Mandatario.
Si la medida es aprobada por el Senado, pasaría a votación de la Cámara de Representantes, de mayoría republicana.
Trump dijo al diario The New York Times que su poder como comandante en jefe sólo está limitado por su "propia moralidad", ignorando el derecho internacional y al Congreso.