San Luis Potosí, SLP.- La temporada invernal volvió a poner a prueba al sistema de salud en San Luis Potosí. De acuerdo con reportes de la Secretaría de Salud del Gobierno del Estado, durante los meses de octubre, noviembre y diciembre las enfermedades respiratorias registraron un incremento estimado de entre 15 y 25 por ciento, un comportamiento que se repite cada año con la llegada del frío, pero que en esta ocasión se vio agravado por la mala calidad del aire.
Las gripes comunes encabezan la lista de padecimientos más atendidos en unidades médicas. Sus síntomas suelen iniciar de manera gradual e incluyen estornudos frecuentes, dolor de garganta, escurrimiento y congestión nasal, tos leve a moderada, malestar general y, en algunos casos, fiebre baja. Sin embargo, las autoridades sanitarias advirtieron que este invierno las alergias respiratorias se manifestaron con mayor intensidad, provocando cuadros más prolongados de tos seca, congestión nasal persistente y producción excesiva de moco, una combinación atribuida a la contaminación ambiental y a los cambios bruscos de temperatura.
Ante la confusión frecuente entre padecimientos respiratorios, la Secretaría de Salud hizo énfasis en la importancia de identificar las diferencias entre una gripe común, la influenza y COVID-19. Mientras que la gripe suele ser leve y de evolución gradual, la influenza se caracteriza por un inicio con fiebre alta, dolor muscular intenso, cansancio extremo y tos seca persistente. En el caso del COVID-19, además de fiebre y tos, pueden presentarse dificultad para respirar, dolor de cabeza, pérdida del olfato o del gusto y síntomas gastrointestinales, por lo que se recomienda atención médica y pruebas diagnósticas ante cualquier sospecha.
En lo que respecta a cifras oficiales, la Secretaría de Salud descartó que, hasta el momento, se haya registrado alguna defunción por gripe común entre pacientes hospitalizados por problemas respiratorios. No obstante, en el periodo comprendido de octubre al 2 de enero se confirmaron 29 casos de COVID-19, con un saldo de dos defunciones. En el mismo lapso se contabilizaron 13 casos de influenza estacional y dos casos de virus sincitial respiratorio.
Un foco de atención especial durante esta temporada fue la población infantil. La laringotraqueítis, conocida como crup, se posicionó como una de las principales causas de atención médica en menores, particularmente en niños de entre seis meses y tres años. Esta infección viral inflama la laringe y la tráquea, generando una tos seca y ronca, similar al ladrido de un perro, ronquera, fiebre y, en casos más graves, dificultad para respirar acompañada de un silbido agudo al inhalar. Su origen está asociado a virus como parainfluenza, influenza, virus sincitial respiratorio y adenovirus.
Junto con la gripe, la enfermedad de boca, mano y pie fue otra de las afecciones más comunes en menores de cinco años durante el invierno. Ambos padecimientos provocaron ausentismo escolar y derivaron en el cierre temporal de varias guarderías, como medida preventiva para evitar brotes mayores entre la población infantil.
El panorama invernal dejó en claro que, más allá de las bajas temperaturas, factores como la contaminación del aire y la alta movilidad social influyen de manera directa en la salud respiratoria. Las autoridades reiteraron el llamado a no bajar la guardia, abrigarse adecuadamente, mantener espacios ventilados, reforzar el lavado de manos y acudir oportunamente a revisión médica siguen siendo las herramientas clave para contener el impacto de estas enfermedades estacionales.