San Luis Potosí, SLP.- La posible llegada y establecimiento del gusano barrenador del ganado en San Luis Potosí representa un riesgo serio para la sanidad animal, la economía ganadera y la calidad de productos básicos como la carne y la leche.
Aunque hasta el momento no se han confirmado casos en la capital del estado, los reportes detectados en municipios como Ébano y Tamuín encienden las alertas sobre una amenaza que podría extenderse rápidamente si no se refuerzan las medidas de vigilancia y control sanitario.
De acuerdo con el M.C. Antonio Buen Abad Domínguez, responsable del área de Vinculación de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la UASLP, el gusano barrenador es la fase larvaria de una mosca de origen tropical, cuya presencia se ha desplazado a través de la movilización de ganado proveniente de Centroamérica, Sudamérica y el Caribe. Su ciclo de vida es extremadamente corto —de aproximadamente 10 días— lo que facilita una rápida propagación, especialmente bajo condiciones climáticas favorables.
El riesgo para San Luis Potosí no es menor si se considera que el estado cuenta con un total de ganado cercano a las 900 mil cabezas de ganado bovino. La introducción de esta plaga no sólo impactaría en la salud de los animales, sino que tendría consecuencias económicas y productivas de gran escala. El ganado afectado pierde peso, presenta fiebre, debilidad y debe ser separado del resto del ganado, lo que reduce directamente la calidad de la carne y la leche, además de incrementar los costos de atención veterinaria y manejo sanitario. En los casos más graves, la infestación puede derivar en la muerte del animal.
El mecanismo de infestación es particularmente agresivo. La mosca hembra deposita entre 200 y 300 huevecillos en heridas abiertas del ganado, ya sea por rozaduras con alambre de púas, lesiones accidentales, procedimientos como la castración o incluso durante el parto. El olor a sangre actúa como un imán. Una vez que las larvas eclosionan, se alimentan de tejido vivo, provocando lo que comúnmente se conoce como “gusanera”, una lesión profunda y altamente dolorosa que deteriora rápidamente la condición del animal.
Buen Abad Domínguez advierte que el problema no se limita al ganado de corral. Animales domésticos, animales sueltos e incluso heridas menores pueden convertirse en focos de infestación si no se atienden a tiempo. La presencia de murciélagos hematófagos y la exposición de heridas con sangrado facilitan aún más el riesgo, por lo que el cuidado y revisión constante de los animales es fundamental.
Además del impacto pecuario, existe una preocupación sanitaria para la población. Las moscas pueden transportar microorganismos patógenos como Salmonella y Escherichia coli, lo que incrementa el riesgo de contaminación y enfermedades. Por ello, el especialista subraya la importancia de reforzar la desparasitación, tanto en animales como en humanos, y de establecer campañas de concientización dirigidas a productores y población en general.
Ante este panorama, la vigilancia en casetas de verificación, el control del ganado que ingresa vivo al estado y la atención inmediata de cualquier herida en animales se vuelven acciones urgentes. La eventual presencia del gusano barrenador en San Luis Potosí no solo sería un problema sanitario, sino un golpe directo a la seguridad alimentaria y a uno de los sectores productivos más importantes de la entidad. La prevención, advierten los especialistas, es la única vía para evitar que esta amenaza se convierta en una crisis.