La situación del gusano barrenador en San Luis Potosí muestra un incipiente pero creciente riesgo sanitario, conforme la plaga que afecta a animales de sangre caliente se extiende desde el sur de México hacia regiones del centro y norte del país. Lo dos primeros casos se detectaron en los municipios de Ébano y Tamuín, reportados por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), junto con otros casos aislados en entidades del centro del país.
Lo que hasta hace poco era una plaga controlada desde hace décadas, ha vuelto a encender las alarmas en el sector agropecuario de México. El gusano barrenador del ganado, causado por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, ha mostrado un resurgimiento desde finales de 2024, con consecuencias que se extienden más allá de la salud animal y ahora repercuten en la economía y el comercio internacional.
Situación en municipios potosinos
Al detectar un primer caso en el municipio de Ébano y posteriormente otro caso en el municipio de Tamuín, la Dirección de Sanidad Animal de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (SEDARH), junto con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), con el SENASICA, en coordinación con autoridades locales, productores y corporaciones de rescate, actuaron de inmediato en ambos municipios para detectar animales heridos, activaron tratamiento médico del ganado afectado en la zona de riesgo, y crearon brigadas para difundir acciones particulares desde el 27 de diciembre.
Además, por instrucciones del Gobernador Ricardo Gallardo Cardona, la dependencia estatal sostuvo reuniones con los directivos de la Unión Ganadera, autoridades federales, integrantes del Comité de Sanidad Animal y productores, para ampliar la difusión de medidas de control, como curar las heridas de sus animales, desinfectar y aplicar cicatrizante, revisar diariamente al ganado, evitar prácticas que causen heridas como el corte de cuernos, errar o marcar animales y avisar si detectan gusaneras. Las reuniones con autoridades municipales, ejidales y rurales serán este jueves 8 de enero en Ciudad Valles, el viernes 9 en Matlapa y el domingo 11 en Tamuín.
Respuesta preventiva y vigilancia
Ante la amenaza creciente, autoridades estatales han reforzado medidas preventivas, aunque muchos de los esfuerzos hasta ahora han sido de vigilancia y educación más que de control de brotes extensos. En enero de 2026, el gobierno estatal, junto con el gobierno federal y organizaciones ganaderas, implementaron un cerco sanitario y campañas de difusión de medidas de sanidad animal para evitar la propagación de la plaga en distintas regiones del estado.
También se han realizado operativos preventivos en la Huasteca potosina, con revisiones de animales y recorridos en zonas de riesgo para detectar posibles infestaciones antes de que se vuelvan graves. Documentos técnicos de diciembre de 2025 muestran que se han desarrollado capacitaciones y coordinación interinstitucional, enfatizando inspección adecuada de animales y detección temprana de larvas.
Situación nacional
Aunque San Luis Potosí no ha sido uno de los focos principales del brote nacional (que sigue concentrado en estados del sur como Oaxaca, Veracruz, Yucatán y Chiapas), el reporte de casos en la entidad es parte del patrón de expansión geográfica de la plaga hacia el centro y norte del país.
Desde el primer caso confirmado en territorio mexicano el 21 de noviembre de 2024, las autoridades han registrado miles de animales infestados y han reforzado estrategias de contención. Hasta octubre de 2025, México reportó al menos 7 mil 885 casos acumulados, de los cuales más de 7 mil han sido controlados, aunque alrededor de 690 permanecían activos.
Los estados más afectados son: Chiapas: epicentro principal del brote y con las cifras más altas de casos; Oaxaca y Tabasco: también con miles de casos registrados; Veracruz y Puebla: con incremento de casos y primeros brotes localizados; Nuevo León, Tamaulipas y Estado de México: reportaron casos aislados, lo que eleva la preocupación por su posible expansión hacia el centro y norte del país.
Riesgos para el sector ganadero potosino
La presencia del gusano barrenador, incluso en pocos casos, representa un riesgo sanitario que afectan a bovinos y otras especies de sangre caliente si no se controla a tiempo. Por ello se necesita mayor vigilancia veterinaria y costos operativos para productores que deben revisar, desinfectar y atender heridas en su ganado y mascotas para evitar infestaciones. Hay un Potencial impacto comercial si los brotes se intensifican y San Luis Potosí se suma a estados con problemas más extendidos.