La muerte de Robin Hood, producida por A24, reimagina al héroe como un hombre marcado por la culpa, el paso del tiempo y la cercanía de la muerte.
La figura de Robin Hood ha sido contada una y otra vez a lo largo de la historia del cine, siempre bajo la premisa del héroe que roba a los ricos para dar a los pobres y desafía a un sistema injusto. Sin embargo, La muerte de Robin Hood rompe con esa narrativa clásica para presentar una versión cruda, melancólica y profundamente humana del legendario arquero.
Lejos del tono aventurero o familiar —como ocurrió en la icónica versión animada de Disney, donde Robin era un astuto zorro— esta nueva cinta apuesta por un relato sombrío. Aquí, Robin Hood es un hombre mayor, agotado tras una vida de violencia, que carga con el peso de sus decisiones y los fantasmas de la muerte que dejó a su paso.
La película recuerda inevitablemente a Logan, donde Hugh Jackman interpretó a un Wolverine envejecido, lleno de culpa y arrepentimiento. Esa comparación eleva las expectativas, pues Jackman vuelve a encarnar a un héroe en su ocaso, enfrentado no a grandes villanos, sino a su propio pasado.
El primer tráiler confirma el sello distintivo de A24: una fotografía impactante, un vestuario cuidado al detalle y una narrativa que prioriza la emoción y el simbolismo. Más que una historia de batallas, la cinta explora qué ocurre cuando el mito llega a su fin y el héroe debe rendir cuentas consigo mismo.
El reparto refuerza el peso dramático del proyecto, con nombres como Jodie Comer, Bill Skarsgård, Murray Bartlett, Noah Jupe y Elijah Ungvary.
Según la sinopsis oficial, Robin Hood, gravemente herido tras una batalla, es puesto al cuidado de una mujer misteriosa que le ofrece una última oportunidad de salvación. Así, la película se convierte en una reflexión sobre la redención, la culpa y el precio de desafiar al poder.
Aunque aún no tiene fecha oficial de estreno, La muerte de Robin Hood apunta a ser uno de los estrenos más ambiciosos y emotivos del año, consolidando a A24 como un estudio dispuesto a redefinir los mitos clásicos desde una mirada adulta y profundamente introspectiva.