Los funcionarios que omitieron su deber de supervisar la construcción del Tren Interoceánico, incluido Gonzalo López Beltrán, hijo del ex Presidente Andrés Manuel López Obrador, deben responder por el descarrilamiento registrado el pasado 28 de diciembre, consideró Juan Manuel Iglesias López, quien sobrevivió a accidente.
En un mensaje transmitido vía telefónica, luego de que sus abogados presentaron una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR), Iglesias López sostuvo que también se debe sancionar a las empresas que no realizaron correctamente su trabajo.
"Hay funcionarios que no hicieron su trabajo, hay personas que omitieron y se dieron a la corrupción. Es por eso que hoy el pago es un descarrilamiento, donde hay 14 muertos, más de los heridos que todavía están hospitalizados, que algunos, por lo que he escuchado, corren peligro todavía. Esto no se debe de olvidar, se debe penalizar y se debe castigar conforme a la ley", sostuvo.
A pregunta expresa de si los hijos del ex Presidente López Obrador también deben ser investigados, la víctima dijo que todos los involucrados en el proyecto ferroviario deben responder por sus actos.
"Cualquier funcionario. Aquí no hay, no debe haber un trato excepcional a ciertos personajes públicos. Aquí el que omitió su trabajo, aquel que se prestó a la corrupción, debe de caer. Es por eso que esta demanda no es simplemente: 'Ya me sané, ya me curé, lo olvido'. No, esto debe ser un precedente, que todo mexicano tiene derecho a exigir justicia", expuso.
En el sexenio pasado, Gonzalo López Beltrán fungió como asesor honorario, sin goce de sueldo ni formar parte del Gobierno, en la construcción del Tren Interoceánico, con el que se conecta el Océano Pacífico con el Atlántico.
El pasado 28 de diciembre un convoy que se dirigía de Salina Cruz a Coatzacoalcos se descarriló en una curva ubicada entre las poblaciones de Nizanda y Chivela, en Oaxaca, dejando un saldo de 14 personas fallecidas y 118 lesionadas.
Iglesias López, quien reside en Ciudad Juárez, Chihuahua, viajaba con su esposa Flor del Carmen Temích Sinta y su hijo, Alexis Iglesias Temích, en el vagón que cayó al fondo de un barranco.
Él sufrió una lesión en el tobillo de segundo grado y Flor del Carmen una herida en una de las cervicales de primer grado. En tanto, Alexis fracturas en un brazo, una abertura en la cabeza y varias lesiones.
"Gracias a Dios, fueron salvados a la intervención y a la prontitud de la respuesta de los médicos, de la fuerza civil, de la Guardia Nacional, que hicieron todo lo posible para que mi hijo fuera trasladado del lugar de del accidente.
"(Primero) nos enviaron a Matías Romero, de Matías Romero a Ixtepec, de Ixtepec, vía aérea, a la ciudad de Oaxaca, porque pensaban que tenía una abertura de cráneo, pero, sin embargo, bendito sea Dios, y la gracia de Dios nos salvaguardó para poder llegar con bien, y hoy podemos contarle esta historia, esta triste y lamentable historia", narró.
Iglesias López, quien pertenece a una comunidad religiosa en Ciudad Juárez y había llevado ayuda humanitaria a algunas comunidades de Oaxaca, aseguró que atestiguó las carencias del sistema de salud, pues fueron enviados a hospitales rebasados y que no contaban con todos los insumos necesarios.
"Agradezco la ayuda del Gobierno federal, el apoyo de esa asociación de atención de víctimas, a los doctores, a las enfermeras que trabajan día con día con los pocos recursos que hoy tienen. (Sin embargo,) el Hospital Civil (de Oaxaca) tiene carencias de insumos y de medicamentos.
"El trato inhumano y poco sensible ante los familiares que esperan afuera de este hospital el resultado de la salud de los pacientes es evidente. Su servidor estuvo pernoctando como un indigente afuera del hospital durante dos días", indicó.
Pese a que la Presidenta Claudia Sheinbaum indicó que no era necesario presentar una denuncia por el descarrilamiento porque la FGR abrió una carpeta de investigación de oficio, Iglesias López, aseguró que si no presenta la querella no va a ser tomado en cuenta por el Ministerio Público.