San Luis Potosí, SLP.- La temporada decembrina transforma el rostro del Centro Histórico de San Luis Potosí. Un importante flujo de personas deja una importante derrama económica para comerciantes y prestadores de servicios, consolidando a diciembre como uno de los meses más dinámicos para la actividad comercial.
Sin embargo, detrás del impulso económico también emerge una realidad menos visible, el impacto ambiental que deja el incremento del consumo. Durante este periodo, la generación de residuos sólidos urbanos se disparó de manera considerable, reflejando una problemática que va más allá de la imagen festiva del centro de la ciudad.
De acuerdo con la Dirección de Gestión Ecológica y Manejo de Residuos del Ayuntamiento capitalino, encabezada por Jaime Mendieta Rivera, en diciembre se registró un aumento aproximado del 30 por ciento en la generación de basura, una tendencia que no solo se presenta a nivel local, sino que se replica en distintas ciudades del país y del mundo durante las festividades.
Al cierre del año, el municipio contabilizó cerca de 17 mil toneladas de residuos recolectados, lo que convirtió a diciembre en uno de los meses más complejos para el sistema de limpieza urbana. La acumulación de eventos religiosos y sociales, como las celebraciones guadalupanas, la Navidad y las fiestas de fin de año, intensificó la carga para los servicios municipales.
A pesar del incremento, el servicio de recolección no se interrumpió en ningún momento. La autoridad municipal mantuvo la cobertura habitual, que alcanza al 97 por ciento de la ciudad mediante recolección puerta a puerta y rutas establecidas tres veces por semana en todas las colonias. No obstante, la alta generación de desechos obligó a duplicar e incluso cuadruplicar algunas rutas para evitar acumulaciones en calles y espacios públicos.
Otro de los focos de atención durante este periodo fue el daño al mobiliario urbano. Al menos 15 papeleras resultaron afectadas, principalmente por el uso de cohetones o por la quema de basura, una práctica que aún persiste en algunas zonas por motivos culturales. Incluso, algunas de estas afectaciones se originaron por colillas de cigarro mal apagadas, evidenciando la falta de conciencia sobre el uso adecuado de los espacios públicos.
Aunque hasta el momento no se han aplicado sanciones por la quema de residuos, la autoridad ambiental reiteró el llamado preventivo a la ciudadanía para evitar esta práctica, al no existir justificación alguna para mantenerla.
La reposición de las papeleras dañadas inició el pasado 2 de enero y actualmente se trabaja para restituir la totalidad del mobiliario afectado, con el objetivo de recuperar la imagen urbana tras el intenso cierre de año.
Así, mientras el Centro Histórico celebra los beneficios económicos que deja la temporada decembrina, también queda al descubierto el costo ambiental del consumo desmedido.