El presupuesto insuficiente por parte del Gobierno ha llevado a un grave deterioro en las condiciones de trabajo y a la paralización de proyectos de investigación fundamentales, aseguraron
El Gobierno federal está dejando morir la investigación, equipo, aplicaciones y productos que desarrolla el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ) de la Secretaría de Energía (Sener), aseguraron representantes laborales.
El presupuesto insuficiente por parte del Gobierno ha llevado a un grave deterioro en las condiciones de trabajo y a la paralización de proyectos de investigación fundamentales, aseguraron.
"De los 72 proyectos que el ININ solía manejar anualmente, sólo se autorizan alrededor de 36, priorizando aquellos con financiamiento externo, lo que deja de lado investigaciones con gran potencial de impacto social", aseguró Ricardo Flores Bello, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Instituto (SUTININ).
En entrevista, el representante laboral explicó que el presupuesto que otorga la Federación al ININ es de alrededor de 600 millones de pesos y se obtienen otros 450 por la venta de productos que se desarrollan.
"Sin embargo, estos ingresos extra no se reinvierten en la institución. Todo se destina a Hacienda, impidiendo la mejora de infraestructura, la adquisición de nuevos instrumentos y el apoyo a proyectos de investigación", aseguró Flores.
Explicó que hay equipos que tienen rezago de 30 años por falta de recursos para su mantenimiento, como es el caso de la planta de irradiación gamma, que en el pasado fue la "joya de la corona" del Instituto y una gran aliada en reducir cargas bacteriológicas a productos terminados como enlatados de chiles, jeringas y condimentos que elabora la industria privada.
"Actualmente, opera al 30 por ciento de su capacidad debido a la falta de inversión en la recarga del material irradiador y para que salgan con la dosis adecuada se alargan los tiempos de exposición", explicó.
"Otro es el acelerador para estudios de física básica y materiales, con los cuales se pueden desarrollar materiales nuevos que mejoran diversas áreas de la industria, pero lleva más de 20 años sin funcionar, lo que ha provocado la pérdida de personal especializado".
Además, añadió, a pesar de la capacidad técnica del ININ para desarrollar soluciones innovadoras, como un lápiz de plasma no térmico para la cicatrización de heridas en diabéticos o un polímero para la reconexión de médula ósea, la administración actual no promueve estos avances, limitando su impacto social.
Carlos Guillén, secretario del Exterior del Sindicato, expuso que de 2 mil agremiados que se tenían de diversas instituciones relacionadas con energía nuclear ahora sólo hay 470 trabajadores del Instituto, quienes en los últimos seis años enfrentan un deterioro en sus ingresos, pues la Secretaría no ha acompañado los ajustes del Gobierno con aumentos salariales.
Añadió que desde hace 15 años no hay promociones de personal y el Instituto ha recurrido a la contratación de recién egresados sin seguridad social, aguinaldo ni vacaciones, bajo convenios temporales de seis u ocho meses.
La falta de reconocimiento laboral y económico ha llevado a que personal altamente calificado, como un maestro en ciencias, trabaje como chofer, sin poder desarrollar su potencial. Esta situación, sumada a la falta de oportunidades, provoca que empresas extranjeras capten a estos profesionales, ofreciéndoles condiciones económicas que les permiten una vida digna, coincidieron ambos representantes sindicales.
Expusieron que es necesario un cambio que permita la transmisión de conocimiento de los investigadores experimentados a las nuevas generaciones, y la inversión en infraestructura y proyectos de investigación.
Añadieron que incluso el hostigamiento laboral, la falta de apoyo y la visión limitada de la administración han llevado a muchos trabajadores con décadas de servicio a considerar su retiro.