San Luis Potosí, SLP.- Mientras el discurso oficial insiste en la austeridad y en apretarse el cinturón, el Congreso decidió comenzar 2026 con un ajuste que no pasó por el pleno debate público, pero sí por el presupuesto, los ingresos de las y los diputados aumentaron casi 80 mil pesos anuales por legislador, alcanzando los 2 millones 178 mil 180 pesos cada uno, un alza del 3.77 por ciento respecto a 2025.
El incremento no es menor si se observa el impacto global. Los 27 diputados costarán este año 58 millones 810 mil 865 pesos en remuneraciones, más de dos millones 138 mil pesos adicionales en comparación con el ejercicio anterior. Un aumento que, paradójicamente, no se refleja en la dieta mensual —que se mantiene intacta en 132 mil 010.93 pesos—, sino en los beneficios que rodean al salario base.
Ahí está el verdadero giro, las prestaciones. El rubro de remuneraciones adicionales y especiales, donde entran aguinaldos y otros apoyos, creció 11.1 por ciento, al pasar de 10.6 millones a 11.8 millones de pesos. Más marcado aún fue el aumento en las prestaciones sociales y económicas, que se dispararon 29.6 por ciento, alcanzando 4 millones 158 mil pesos.
En conjunto, las prestaciones distintas a la dieta sumaron en 2025 13 millones 900 mil pesos; para 2026, la cifra sube a 16 millones 039 mil pesos. Es decir, el aumento total de los ingresos legislativos se concentra precisamente en los beneficios que suelen ser menos visibles para la ciudadanía.
El dato no es casual ni técnico, el tabulador fue aprobado por los propios diputados en noviembre pasado e incluido en el presupuesto que ejercerá el Ejecutivo. Un aumento legal, sí, pero políticamente cuestionable en un contexto donde amplios sectores de la población enfrentan inflación, salarios estancados y recortes en servicios públicos.
Así, mientras la dieta se mantiene para sostener el discurso de “no nos subimos el sueldo”, las cifras revelan otra historia, el Congreso encontró en las prestaciones la vía para mejorar sus ingresos, lejos del reflector y lejos también de la realidad económica de la mayoría.