El Gobierno de Puerto Rico informó este sábado que se han cancelado alrededor de 300 vuelos desde diversos aeropuertos de la isla, por seguridad, debido al operativo militar que llevó a cabo Estados Unidos en Venezuela, que incluyó la detención de Nicolás Maduro.
Según detallaron fuentes oficiales en un comunicado, para el día de hoy, el panorama preliminar refleja más de 290 vuelos cancelados en San Juan, cinco vuelos cancelados en Ponce (sur) y 12 vuelos cancelados en Aguadilla (noroeste).
De acuerdo con varios medios locales, Maduro arribó al aeropuerto de Aguadilla, el Rafael Hernández, para presuntamente ser tratado por alguna cuestión médica, para entonces viajar a Nueva York, donde será procesado judicialmente por varios cargos criminales, entre ellos, narcoterrorismo.
Además de las cancelaciones en los aeropuertos de San Juan, Ponce y Aguadilla, las autoridades locales informaron que las operaciones aéreas en Ceiba y las islas-municipios de Vieques y Culebra "también han sido canceladas".
"El total de cancelaciones podría continuar en ascenso según las aerolíneas confirmen nuevas actualizaciones", dijo la directora ejecutiva de la Compañía de Turismo de Puerto Rico (CTPR), Willianette Robles Cancel, en la nota.
Por su parte, el director ejecutivo de la Autoridad de los Puertos de Puerto Rico, Norberto Negrón, confirmó que el espacio aéreo comercial en al menos siete aeropuertos de la isla fueron cerrados por orden de la Administración Federal de Aviación (FAA, en inglés) hasta la 01:00 (05:00 GMT) de mañana, domingo.
"Se espera por actualización oficial sobre las condiciones operacionales que determinen las autoridades federales y aeroportuarias", indicó Robles Cancel.
"Una vez se reanuden las operaciones, las aerolíneas estarán comunicándose directamente con los pasajeros para notificar cualquier ajuste a sus itinerarios", agregó.
La CTPR, a su vez, coordina con el sector hotelero para evaluar la viabilidad de acomodar, sujeto a la disponibilidad y a las políticas de cada propiedad, las necesidades de viajeros impactados por cancelaciones y retrasos, así como para identificar otras alternativas de alojamiento mientras se normalizan las operaciones aéreas.