San Luis Potosí, SLP.- En pleno auge de la temporada navideña el Corredor Comercial Cultural Carranza no logra salir del atolladero económico: la zona sigue deprimida, con bajas ventas y el promedio de vida de los establecimientos no supera los 40 días, lamentó su representante, el empresario Alberto Narváez Arochi.
Más allá de los restaurantes o cafeterías que han logrado consolidarse y atraer una clientela constante, el resto de los locales comerciales, continúan con una afluencia muy baja, pocas ventas y las dificultades que implica cubrir los diferentes servicios para mantenerse operativos, explicó.
El empresario recordó que sigue siendo una asignatura pendiente la situación de la ciclovía que cruza el tramo tradicional de la avenida, sin que se formalice una propuesta definitiva, desde el ámbito municipal, para su reconfiguración o reubicación, dentro de un entorno que propicie una coexistencia adecuada con el sector comercial.
Narváez Arochi expuso que la avenida Carranza agoniza, inmersa en condiciones poco competitivas, lo que que tiene como consecuencia que no exista un estímulo para la inversión en nuevos proyectos comerciales o de otra naturaleza.
"Lo que hemos observado, es que aquellos establecimientos que tienen la posibilidad de tener un estacionamiento, el facilitar el acceso de los clientes, son los que han tenido mayores probabilidades de sobrevivencia, el caso de los restaurantes y otros, el problema es que no todos, no en toda la avenida Carranza se tiene esa facilidad".