Ante la presión gremial, las protestas familiares y el cuestionamiento de la Presidencia, un juez de control desestimó este jueves el cargo de terrorismo contra el periodista Rafael León Segovia, 'Lafita', aunque continuará su proceso por otros delitos en prisión domiciliaria.
Esta tarde, tras ser arrestado el pasado 24 de diciembre por elementos del ejército, el comunicador abandonó el Centro Integral de Justicia de Coatzacoalcos, tras concluir la audiencia inicial en la que el juez José Guadalupe Nucamendi Albores determinó que no existían elementos suficientes para sostener la imputación de terrorismo, uno de los cargos más graves que la Fiscalía General del Estado (FGE) intentó fincarle.
No obstante, el impartidor de justicia resolvió vincular a proceso a León Segovia por los delitos de encubrimiento por favorecimiento y delitos contra las instituciones de seguridad pública.
Pese a las peticiones de libertad absoluta por parte de la defensa, el juez fijó la medida cautelar, argumentando la necesidad de asegurar su presencia durante el desarrollo de las investigaciones.
El proceso contra Rafael León Segovia se suma a los antecedentes documentados por Artículo 19, que apuntan a años de hostigamiento, apertura de carpetas de investigación sin fundamento y ataques materiales, como el daño al vehículo del periodista y la presunta investigación intrusiva de cuentas familiares.
De acuerdo con la organización, estos hechos se vinculan directamente con la cobertura de violencia y delincuencia organizada que el reportero ha realizado en el sur de Veracruz, en una región marcada por la presencia de macrocriminalidad.
La detención del periodista ocurrido el 24 de diciembre, al salir de su vivienda en Coatzacoalcos, fue señalada por la organización como irregular, al reportarse la sustracción de un vehículo y el supuesto robo de dinero en efectivo durante el operativo.