El actor británico Anthony Hopkins celebró 50 años de sobriedad, un logro personal que compartió públicamente al reflexionar sobre su lucha contra el alcoholismo y el impacto que tuvo en su vida y carrera.
El ganador del Óscar recordó que dejó de beber en 1975, tras reconocer que su adicción lo había llevado a un punto límite.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, Hopkins, de 87 años, afirmó que abandonar el alcohol fue una decisión que le salvó la vida.
"La vida es mucho mejor", expresó el intérprete, quien aprovechó la ocasión para enviar un mensaje de apoyo a quienes atraviesan problemas similares y los alentó a buscar ayuda.
El protagonista de El Silencio de los Inocentes ha hablado en diversas ocasiones sobre su pasado con el alcohol, al que describió como destructivo y capaz de arruinar relaciones, oportunidades profesionales y la estabilidad emocional.
El punto de quiebre, según ha relatado, ocurrió tras un episodio de conducción bajo los efectos del alcohol que lo obligó a replantear su futuro.
Desde entonces, Hopkins se mantuvo sobrio durante cinco décadas, periodo en el que consolidó una de las carreras más respetadas del cine contemporáneo, incluso fue galardonado con un Óscar.
El actor ha señalado que la sobriedad le permitió reencontrarse consigo mismo, trabajar con mayor disciplina y enfrentar su vida con claridad. El aniversario llega a pocos días de que Hopkins cumpla 88 años.