En la curva donde el tren Interoceánico se descarriló, los durmientes eran de madera vieja.
Según videos mostrados por pasajeros en ese mismo tramo, a unos 10 metros, había también durmientes nuevos de concreto.
Desde el 2021, la Marina trabajó a marchas forzadas para terminar la Línea Z de 308 kilómetros (Salina Cruz-Coatzacoalcos).
En 2023, meses antes de inaugurarse, se asignaron contratos "urgentes" para la reconstrucción de puentes y "estabilización dinámica" de 144 kilómetros de vía para compactar el balastro y nuevos durmientes.