El cineasta Tyler Perry enfrenta una nueva demanda por agresión sexual presentada por un actor que participó en la película Boo! A Madea Halloween, quien lo acusa de haberlo sometido a insinuaciones sexuales no deseadas y a múltiples episodios de abuso a lo largo de varios años.
La demanda fue interpuesta en un tribunal estatal de California por Mario Rodríguez, quien asegura que Perry utilizó su posición de poder dentro de la industria del entretenimiento para realizar avances sexuales inapropiados entre 2014 y 2019, principalmente en su residencia de Los Ángeles.
De acuerdo con el documento judicial, Rodríguez conoció a Perry luego de que un entrenador del gimnasio Equinox en Los Ángeles le informara que el cineasta había pedido su número telefónico para hablar sobre una posible audición.
Ese mismo día, Perry presuntamente lo llamó para sugerirle presentarse a un papel en Boo! A Madea Halloween, insinuando que le convenía "tenerlo de su lado".
Una vez concluido el rodaje de la cinta en 2016, Perry volvió a contactar a Rodríguez para hablarle sobre oportunidades relacionadas con "guiones que estaba escribiendo". Durante un encuentro en su casa, el productor -quien le habría confesado que fue víctima de abuso sexual en su infancia- presuntamente volvió a tocarlo de manera inapropiada, agarrándole la pierna cerca de la zona genital.
La demanda detalla que en 2018, tras una cena en Beverly Hills, Perry habría abrazado con fuerza a Rodríguez, intentado desabrocharle el pantalón y tocado su pene mientras le pedía que se quedara. El actor asegura que logró liberarse, tras lo cual Perry se disculpó y le entregó 5 mil dólares.
Un año después, en 2019, habría ocurrido un episodio similar. Según la denuncia, Perry tomó la mano de Rodríguez y la colocó sobre su propio pene, asegurándole que, si se quedaba con él, lo cuidaría y no le faltaría nada. El actor afirma que volvió a rechazarlo y recibió nuevamente dinero en efectivo.
Además de Perry, la demanda incluye a Lionsgate, distribuidora de Boo! A Madea Halloween, a la que acusa de haber ignorado la presunta conducta del cineasta.
Mario Rodriguez solicita al menos 77 millones de dólares en daños.
El actor señala que decidió presentar la demanda tras conocer las acusaciones de Derek Dixon, otro actor que en junio demandó a Perry por presunto abuso sexual.
"Se dio cuenta de que el señor Perry seguía utilizando su poder e influencia para agredir sexualmente a aspirantes a actores", indica el documento judicial.
En respuesta, Alex Spiro, abogado de Perry, negó categóricamente las acusaciones en un comunicado a The Hollywood Reporter.
"Tras fracasar recientemente en otro caso contra el señor Perry, el mismo abogado ha presentado una nueva demanda basada en hechos de hace más de una década, que también resultará en un intento fallido de obtener dinero", declaró.