Se considera plaga cuando su población es tan alta que causa daños económicos significativos en cultivos
Huevecillos eclosionan cuando se dan las condiciones climáticas
La presencia atípica de saltamontes y langostas en San Luis Potosí ha sorprendido a habitantes de distintos puntos de la capital y su zona metropolitana, generando inquietud por el tamaño y la cantidad de insectos que ahora pueden verse en calles, jardines y espacios públicos. Aunque esta situación ha provocado alarma entre la población, especialistas aclaran que no representan riesgo para la salud humana ni para las mascotas, aunque sí pueden causar daños en vegetación y áreas verdes.
De acuerdo con el profesor Antonio Buenabad Domínguez, académico de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la UASLP y especialista en insectos, esta aparición masiva es parte de un proceso natural cíclico, intensificado este año por condiciones climáticas excepcionales.
Explicó que “Estos insectos depositaron sus huevecillos durante la primavera y el verano. Permanecen enterrados en la tierra y, cuando se combinan temperaturas cálidas con humedad, como ocurrió tras las lluvias recientes, se acelera la eclosión. Por eso hoy vemos una presencia tan alta en la capital”.
Se trata de insectos que no dañan al ser humano
El especialista subrayó que, aunque los insectos pueden causar sobresalto al saltar o volar en espacios urbanos, no son agresivos ni venenosos, y su interacción con las personas ocurre únicamente por desplazamiento o búsqueda de alimento.
Buenabad Domínguez señaló que “Es normal que generen incertidumbre entre la gente, pero no causan daño alguno. Si se trata de hembras adultas, únicamente buscan lugares para depositar sus huevecillos”.
A diferencia de la población, las plantas sí están resintiendo el aumento de estas especies. Los saltamontes y langostas consumen todo tipo de vegetación y, en el caso de las variedades más agresivas, pueden afectar cultivos como caña de azúcar, pastizales y árboles jóvenes.
Detalló que “Las plantas están sufriendo las consecuencias. Existen especies muy voraces que se alimentan prácticamente de cualquier vegetal. Esa es la verdadera afectación de esta plaga”.
Ante la presencia de dos frentes de insectos detectados en el Altiplano y la Huasteca, el gobierno del estado puso en marcha un operativo de vigilancia y control para proteger los cultivos rurales.
El titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (Sedarh), Jorge Luis Díaz Salinas, instruyó a los 59 directores de Desarrollo Rural a reportar cualquier avistamiento de insectos Orthoptera y pidió evitar el uso indiscriminado de plaguicidas de amplio espectro, pues estos pueden dañar especies benéficas como abejas, arañas y peces.
Como parte del operativo, personal técnico, visitará comunidades para capacitar a agricultores, apicultores y ganaderos sobre alternativas responsables para atender la plaga sin comprometer la biodiversidad.
Principales afectaciones urbanas
Daños a la vegetación: Los saltamontes son herbívoros voraces. En una ciudad, devorarían césped, jardines, huertos urbanos, árboles y plantas ornamentales, causando una devastación visual significativa y pérdidas económicas en parques y propiedades privadas.
Molestias y ruido: La presencia de millones de insectos genera un zumbido constante y una capa visible de insectos en movimiento, lo que puede ser muy estresante y molesto para los residentes.
Problemas de infraestructura y limpieza: Los enjambres masivos pueden cubrir calles, edificios y vehículos. Su presencia en grandes cantidades puede provocar resbalones en las carreteras (por los cuerpos aplastados), obstruir sistemas de ventilación o desagües y acumular grandes cantidades de excrementos y cadáveres, requiriendo esfuerzos de limpieza pública intensivos.
Impacto psicológico y turístico: La visión de una "plaga bíblica" puede causar alarma y repulsión entre la población y los turistas, afectando la percepción de seguridad y bienestar en la ciudad.
Interrupción de servicios: La acumulación de insectos puede afectar las operaciones normales de la ciudad, desde el transporte hasta el comercio local.
Indicadores de una plaga de saltamontes:
Un número de saltamontes se considera plaga cuando su población es tan alta que causa daños económicos significativos en cultivos (defoliación, daño a vainas y semillas) o pastizales (pérdida de forraje), lo cual ocurre especialmente en años con clima cálido y seco, llevando a brotes locales o grandes migraciones que devastan el paisaje y amenazan la seguridad alimentaria y ganadera, a veces predicho por censos a finales de verano/otoño.