Humbe, uno de los talentos jóvenes más destacados de la escena musical mexicana, atraviesa un momento decisivo. Tras su nominación al Latin Grammy en 2021, el regiomontano se prepara para un nuevo salto con Dueño del cielo, su próximo álbum, cuyo lanzamiento está previsto para el 6 de diciembre. Días antes de su concierto en el Palacio de los Deportes —un recinto para más de 24 mil personas— la emoción es palpable: el show, al que él mismo describe como “una bestia”, marca el inicio de una etapa más madura en su carrera.
El músico ha trabajado durante meses en este proyecto, cuyo eje emocional es “Morfina”, un sencillo que combina sencillez y profundidad, cualidades que han conectado con su audiencia. Para Humbe, lograr la estética minimalista del tema fue un reto creativo: “La simplicidad es lo más difícil”, afirma. La canción, grabada junto a su hermano, conserva incluso un clip de audio con la voz de su padre, elemento que define su esencia íntima.
Morfina forma parte de un álbum integrado por 22 canciones, concebido como un viaje emocional y conceptual. Humbe describe Dueño del cielo como “un planeta destruido en el que solo queda empezar de cero”, metáfora de la reconstrucción personal que explora en cada tema. El disco expande su propuesta sonora más allá del pop y el R&B, navegando por nuevas texturas que profundizan en su vulnerabilidad y crecimiento emocional.
Para el artista, este proyecto representa una “resurrección”, un proceso de transformación que abraza la esperanza y la luz que emerge incluso en los momentos más difíciles. Con Dueño del cielo, Humbe busca consolidar una nueva etapa en su trayectoria y reafirmar la sensibilidad que lo ha llevado a conectar con miles de seguidores.