El senador morenista Raúl Morón, aspirante a la Gubernatura de Michoacán, reconoció que en esa entidad hay mucha indignación tras el asesinato de Carlos Manzo, Alcalde de Uruapan.
Morón aceptó también que los crímenes que segaron la vida del empresario limonero Bernardo Bravo y del propio Manzo afectan a Morena.
"El momento es complicado, hay mucha indignación de mucha gente de la población. Carlos era querido en Uruapan y en el estado tenía un grupo importante que aceptaba los planteamientos que él venía haciendo. Hay mucha indignación y eso hay que atenderlo de manera inmediata", observó.
"Estos casos nos trastocan mucho pero tenemos seguir adelante, y esperar que casos como éstos no se repitan".
En opinión del legislador será necesario afinar la estrategia de seguridad pública para que se contenga la embestida del crimen.
Según dijo, el mismo Gobernador Alfredo Ramírez Bedolla tendrá que valorar si se mantiene o no en el cargo.
Al respecto, la bancada del PAN en el Senado consideró que frente a la ingobernabilidad en Michoacán, el Mandatario no puede seguir evadiendo su responsabilidad.
"Su silencio y falta de resultados han permitido que la violencia se normalice en el estado, mientras comunidades enteras viven bajo el miedo cotidiano. Frente a esa realidad de ingobernabilidad, se debe valorar ya su salida del Gobierno, a fin de propiciar resultados tangibles en materia de seguridad".
Para el senador panista Marko Cortés, oriundo de Michoacán, el asesinato del Alcalde de Uruapan evidencia cómo el estado está rebasado por el crimen y la enorme fragilidad institucional de México.
"Esto es una llamada de alerta", opinó, "cuando te asesinan a un Alcalde, que no es el primero, lo que queda claro es que no hay autoridad en el estado. ¿Quién manda? Quien manda en buena parte del País es el crimen organizado".
A tono con Morón, Cortés dijo que debe ser modificada la estrategia de seguridad pública, con énfasis en la reconstrucción de las capacidades locales.