San Luis Potosí, SLP.- Autoridades educativas y de salud encendieron las alertas preventivas ante la propagación del virus Coxsackie, conocido como la enfermedad “boca-mano-pie”, que ha comenzado a registrarse con fuerza tanto en planteles de nivel básico en la Huasteca Norte como en guarderías de la capital potosina.
Aunque no se trata de sarampión ni de varicela, comparte síntomas visibles en la piel y mucosas que han generado preocupación entre padres y docentes.
De acuerdo con el pediatra Juan Francisco Hernández Sierra, este virus ha mostrado un comportamiento inusual en los últimos años.
“Al inicio, afectaba principalmente a niños menores de tres años, sobre todo en guarderías, donde el contagio es más rápido por tratarse de espacios cerrados y con alta presencia de bacterias y virus”, explicó.
El especialista señaló que actualmente el rango de contagio se ha ampliado de recién nacidos hasta adolescentes de 15 años, lo que representa un repunte preocupante.
“La enfermedad boca-mano-pie aún está en estudio. Muchos investigadores la consideran una secuela post-COVID-19, ya que comenzó a expandirse tras la pandemia y ha mostrado mutaciones que favorecen su transmisión en ambientes escolares”, detalló Sierra.
En la capital potosina, el mes pasado se registró un repunte de hasta el 100% en casos de esta enfermedad en guarderías, lo que obligó al cierre temporal de salas en varios centros y, en al menos una guardería, al cierre total durante 21 días debido al brote.
Las autoridades de salud confirmaron que el incremento ha sido sostenido y que el virus mantiene alta capacidad de contagio entre lactantes.
Mientras tanto, en la región Huasteca Norte, el jefe de la Unidad Regional de Servicios Educativos (URSE), José Isabel Gutiérrez Zúñiga, informó que los primeros casos aparecieron después de las inundaciones del pasado 10 de octubre, cuando varios menores presentaron lesiones cutáneas asociadas al contacto con agua contaminada.
En el Sector Educativo IV, se reportaron de cuatro a cinco casos por plantel en al menos cuatro escuelas, lo que llevó a reforzar los protocolos de limpieza e higiene en las aulas.
“No existe una alerta sanitaria, pero sí la necesidad de prevenir. Los niños deben permanecer en casa hasta recibir el alta médica y evitar más contagios”, indicó el funcionario.
El virus Coxsackie se transmite por contacto directo, especialmente en lugares con poca ventilación o higiene deficiente. Las autoridades sanitarias insisten en mantener los filtros escolares activos, el lavado frecuente de manos y la desinfección constante de superficies y juguetes.
Los síntomas principales de la enfermedad “boca-mano-pie” son:
Fiebre leve
Dolor de garganta
Ampollas o erupciones en la boca, palmas de las manos y plantas de los pies
En algunos casos, aparición de llagas en el interior de la boca que dificultan comer o beber
A diferencia del sarampión, que causa erupciones en todo el cuerpo acompañadas de fiebre alta y tos persistente, y de la varicela, que presenta vesículas con líquido que se extienden al rostro y torso, el virus Coxsackie se concentra en manos, pies y boca, con ampollas más pequeñas y localizadas.
Durante la reunión entre autoridades educativas y de salud, se acordó la implementación de filtros sanitarios en escuelas y la difusión de información preventiva entre padres de familia.
El Sector Salud reiteró que, aunque no es una enfermedad grave, requiere atención médica y aislamiento temporal para evitar contagios masivos.
La recomendación general es acudir al pediatra ante los primeros síntomas y no automedicar a los menores.
“No es sarampión, no es varicela, es una enfermedad viral distinta que se propaga rápido en ambientes escolares. La clave está en la prevención y la higiene”, concluyó el pediatra Juan Francisco Sierra.