Carlos Emilio Galván Valenzuela, joven de 21 años originario de Durango, desapareció en cuestión de minutos: entró al sanitario de un bar en Mazatlán, Sinaloa, el 4 de octubre pasado y no volvió a ser visto.
Los hechos se registraron esa madrugada, cuando el recién graduado de Gastronomía convivía durante sus vacaciones en una zona turística del puerto.
El caso generó indignación pública no solo por las súplicas de la madre ante la presunta inacción de las autoridades, sino también por la vinculación de un alto funcionario estatal con el centro nocturno.